El Rancagüino | La vacunación oportuna es una estrategia clave
En una columna publicada este 21 de marzo de 2026, la docente de Enfermería de la UNAB, sede Concepción, Priscilla Inostroza, se refirió a la importancia de formar parte de este proceso en beneficio de la salud de las personas.
Con la llegada del frío, las enfermedades respiratorias vuelven a convertirse en un desafío importante para la salud pública. Por ello, por segundo año consecutivo el Ministerio de Salud de Chile (Minsal) decidió adelantar el inicio de la Campaña de Vacunación e Inmunización 2026, con el objetivo de proteger tempranamente a la población frente a los principales virus respiratorios que circulan en esta época, especialmente la influenza y el virus respiratorio sincicial (VRS).
Esta decisión se sustenta en la evidencia epidemiológica reciente y en
recomendaciones de organismos internacionales que advierten una posible circulación más temprana e intensa de enfermedades respiratorias en la región.
La importancia de la vacunación
El adelanto de la campaña también responde al escenario epidemiológico actual. Según el Instituto de Salud Pública de Chile, desde diciembre de 2025 circula en el país el subclado K de influenza A(H3N2), variante detectada también en otros países de Sudamérica. En este contexto, resulta alentador saber que la vacuna formulada para este año ofrece mayor protección frente a esta variante, lo que refuerza la importancia de acceder oportunamente a la inmunización.
El Minsal estableció como meta alcanzar un 85% de cobertura en los grupos priorizados antes del inicio del invierno, con el fin de disminuir el impacto de estas enfermedades en la población más vulnerable. Infecciones como la influenza pueden evolucionar hacia cuadros clínicos graves, aumentando las consultas de urgencia, las hospitalizaciones y el uso de camas críticas, especialmente en personas con factores de riesgo.
Grupos etarios
La campaña está dirigida principalmente a quienes presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones: personas mayores de 60 años; personal de salud; personas con enfermedades crónicas entre 11 y 59 años; mujeres gestantes; lactantes desde los 6 meses y escolares hasta quinto básico; trabajadores de educación preescolar y escolar hasta octavo básico; y recién nacidos y lactantes nacidos desde el 1 de octubre de 2025, quienes deben recibir inmunización contra el VRS.
Sin embargo, es importante recordar que las enfermedades respiratorias no dependen sólo de la presencia de virus, sino también de las condiciones en que vivimos. Las bajas temperaturas favorecen que las personas permanezcan más tiempo en espacios cerrados y con menor ventilación, lo que facilita la transmisión de infecciones. A esto se suma que el aire frío y seco puede afectar las defensas naturales de las vías respiratorias, aumentando la susceptibilidad a enfermar.
Estrategia
La estrategia de este año propone además un enfoque integral de prevención, incorporando vacunación contra influenza, COVID-19, coqueluche y neumococo, junto con la administración del anticuerpo monoclonal contra el VRS en recién nacidos y lactantes. Alcanzar la cobertura propuesta por el Minsal permitirá disminuir los casos graves asociados a infecciones respiratorias, tal como se observó el año pasado.
Este escenario invita a reflexionar sobre otras poblaciones que hoy enfrentan condiciones de mayor vulnerabilidad sanitaria, como lo son las personas afectadas por los incendios ocurridos durante el verano, muchas de las cuales aún viven en condiciones habitacionales precarias que podrían aumentar el riesgo de enfermar frente a infecciones respiratorias. Aunque actualmente no forman parte de los grupos priorizados, resulta pertinente considerar su situación dentro de las estrategias de protección preventiva.
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