El Rancagüino | Columna de opinión: La salud empieza antes
Miriam Fuentes, académica de la carrera Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, abordó la importancia de la enfermería en la salud de las personas.
En una columna publicada el 7 de septiembre por El Rancagüino, la académica de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Miriam Fuentes, explicó la importancia de las enfermeras en la salud de las personas.
La académica señaló que «el Día Mundial de la APS es una oportunidad para reconocer a los equipos que trabajan más cerca de las personas y comunidades. Pero también para reflexionar sobre una paradoja: seguimos valorando mucho más la medicina que cura que aquella que evita que enfermemos».
«Cuando una persona siente un fuerte dolor en el pecho, sufre un accidente o necesita una cirugía, piensa inmediatamente en un hospital. Es natural. Sin embargo, buena parte de nuestra salud se construye mucho antes de llegar allí», indicó Fuentes.
Comienza cuando una mujer embarazada acude a sus controles; cuando un bebé recibe sus primeras vacunas; cuando una madre lleva a su hijo a control.
La experta explicó que «no vemos la enfermedad que no apareció, la complicación que se detectó a tiempo ni la hospitalización que pudo evitarse».
«Hoy esta discusión cobra todavía mayor relevancia. Vivimos más años y enfrentamos un aumento de enfermedades crónicas, problemas de salud mental, dependencia y necesidades asociadas al envejecimiento», indicó Fuentes.
La académica añadió que «a ello se suman el cambio climático, las inequidades sociales y una población cada vez más diversa. Ninguno de estos desafíos se resolverá aumentando infinitamente las camas hospitalarias o incorporando más tecnología».
Esa invisibilidad tiene una explicación. Cuando la prevención funciona, aquello que evita simplemente no ocurre.
Para Fuentes «quizás el mayor desafío sea cultural. Necesitamos dejar de pensar que la mejor atención es aquella que recibimos cuando estamos gravemente enfermos».
«El éxito de un sistema también se mide cuando las personas permanecen sanas, cuando una enfermedad se detecta oportunamente y cuando las comunidades cuentan con herramientas para cuidar su salud», indicó la académica.
Finalmente, Fuentes sentenció que «detrás de esos resultados existe un trabajo cotidiano que evita sufrimiento y reduce la presión sobre el sistema sanitario».
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