El Mostrador | ¿Por qué suelen indicarse 10 sesiones de kinesiología? Esta es la razón
Juan Ignacio de la Fuente, académico de la carrera de Kinesiología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, explicó cómo determinar la cantidad de sesiones de recuperación.
En una nota publicada el 28 de agosto por El Mostrador, el académico de la carrera de Kinesiología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, Juan Ignacio de la Fuente, explicó los motivos de la cantidad de sesiones de kinesiología para recuperarse de una lesión.
“Me dieron 10 sesiones de kine”. La frase se ha vuelto habitual entre quienes comienzan un proceso de rehabilitación después de una lesión, cirugía o enfermedad. Pero detrás de esta cifra frecuente existe una realidad que no siempre se conoce.
En Chile, esta cifra se ha instalado principalmente por la forma en que se prescriben y organizan las prestaciones de kinesiología en los sistemas público y privado.
«El objetivo de la rehabilitación no debería ser completar un número predeterminado de atenciones, sino alcanzar metas acordadas con la persona, como recuperar movilidad y fuerza, mejorar la resistencia, disminuir síntomas o retomar sus actividades cotidianas y roles significativos», explica De la Fuente.
¿De qué depende la cantidad de sesiones?
El especialista señala que la cantidad de sesiones puede variar considerablemente. “Una lesión musculoesquelética leve y con buena evolución podría requerir pocas atenciones, especialmente cuando la persona comprende cómo manejar su condición y puede continuar los ejercicios de manera autónoma», indicó.
«Por el contrario, una cirugía compleja, un accidente cerebrovascular, una lesión medular o una enfermedad respiratoria crónica pueden requerir procesos de rehabilitación más extensos», detalla el kinesiólogo.
Lo mismo ocurre con algunas condiciones neurológicas progresivas y con personas mayores que presentan una pérdida importante de funcionalidad. En estos casos, la rehabilitación puede extenderse durante más tiempo e incluso incorporar controles periódicos para evaluar los avances y reajustar el plan de intervención.
Mitos de la rehabilitación
De la Fuente también advierte que la cantidad de sesiones, por sí sola, no determina el éxito de un proceso de rehabilitación. Una evaluación adecuada, objetivos claros, seguimiento de los resultados y modificaciones del plan según la evolución resultan más relevantes que alcanzar un número predeterminado de atenciones.
Las 10 sesiones pueden ser adecuadas para algunas personas, insuficientes para otras e incluso innecesarias en determinados casos.
Otro de los cambios importantes se relaciona con la idea de que la kinesiología consiste principalmente en masajes, máquinas o terapias pasivas.
Si bien estas herramientas pueden utilizarse en determinados casos, los procesos actuales de rehabilitación ponen un mayor énfasis en la educación, el ejercicio terapéutico, la progresión de actividades y la participación activa de la persona.
“Una persona con una lesión leve y buena evolución podría requerir pocas atenciones y continuar su recuperación de manera autónoma, mientras que otra podría necesitar un proceso prolongado o seguimiento periódico”, concluyó De la Fuente.
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