El Mostrador | Madres de niños autistas: 5 recomendaciones para cuidar la salud
Andrea Mira, directora del Observatorio de Neurodivergencia de la la U. Andrés Bello, advirtió por la sobrecarga de trabajo que sufren las madres cuidadoras de niños autistas.
En una nota publicada el 10 de septiembre por El Mostrador, la directora del Observatorio de Neurodivergencia UNAB, Andrea Mira, entregó consejos para cuidar la salud de las madres de niños autistas.
En los últimos días, las redes sociales han vuelto a abrir una conversación que miles de mujeres conocen de cerca: la carga invisible que implica criar y acompañar a un hijo o hija dentro del espectro autista.
Por este motivo, Andrea Mira considera que es fundamental comprender que detrás de cada proceso terapéutico, educativo o médico existe una persona que también necesita apoyo.
El cuidado suele recaer mayoritariamente en las madres, quienes coordinan tratamientos, reuniones escolares y controles médicos, muchas veces compatibilizando estas tareas con su trabajo y las responsabilidades del hogar.
La experta agrega que esta dinámica puede generar un desgaste progresivo. “Cuando una persona permanece durante años en estado de alerta constante, comienza a postergar su propio bienestar», señaló.
Mira advirtió que «vemos con frecuencia madres que aplazan controles médicos, descuidan el descanso o normalizan niveles de cansancio que ya están afectando su salud física y mental».
Frente a esta realidad, la académica de la UNAB enfatiza que el bienestar de los niños y niñas también depende del bienestar de quienes los cuidan. «Existe una idea equivocada de que una buena madre debe poder con todo», indicó la académica.
Pedir ayuda no es una señal de debilidad ni de falta de compromiso; es una estrategia de cuidado fundamental.
Por ello, Mira entregó cinco recomendaciones para cuidar la salud de las madres cuidadoras.
1. Pedir ayuda sin culpa: Delegar algunas tareas permite disminuir la sobrecarga y prevenir el agotamiento.
2. Construir una red de apoyo: Familiares, amigos, vecinos o agrupaciones de padres pueden transformarse en un apoyo concreto y emocional.
3. Escuchar las señales del cuerpo: Tensión muscular, cefaleas frecuentes, cambios de ánimo o problemas de sueño son alertas que no deben ignorarse.
4. Priorizar la propia salud: Asistir a controles médicos, alimentarse adecuadamente y respetar espacios de descanso es tan importante como cuidar a otros.
5. Reservar momentos personales: Leer, caminar, escuchar música o compartir una conversación pueden ayudar a recuperar energía y bienestar emocional.
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