El Mostrador | Lentes de contacto: 5 errores comunes que pueden causar infecciones y dañar los ojos
En una nota publicada el 17 de agosto de 2026, Ana Romero, docente de Tecnología Médica UNAB Concepción, abordó diversos aspectos relacionados al uso de estos discos para la visión.
Los lentes de contacto son una alternativa cómoda para quienes necesitan corregir su visión y buscan mayor libertad para trabajar, practicar deportes,
conducir o realizar actividades cotidianas. Sin embargo, un uso incorrecto puede aumentar el riesgo de infecciones oculares, queratitis, úlceras corneales y otras complicaciones.
Acciones aparentemente inofensivas, como dormir con lentes de contacto, usarlos durante más tiempo del recomendado, lavarlos con agua de la llave o reutilizar la solución de limpieza, pueden favorecer la aparición de microorganismos.
Entre las infecciones de mayor preocupación se encuentra la causada por Acanthamoeba, un microorganismo presente en el ambiente que puede infectar la córnea y provocar cuadros graves que requieren tratamiento especializado.
Lentes de contacto: errores comunes
Ana Gabriela Romero, académica de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Concepción, explica cuáles son los errores más frecuentes al usar lentes de contacto y qué medidas permiten disminuir los riesgos para la salud visual.
Según la profesional, uno de los errores más comunes es utilizar los lentes de contacto durante más tiempo del recomendado por el fabricante o por el especialista. “Por ejemplo, existen LC que son mensuales y los pacientes los usan por 2 meses. Esto puede aumentar el riesgo de alteraciones oculares”, mencionó.
Otro de los errores frecuentes es dormir con los lentes puestos. “Si bien los diseños de LC han ido evolucionando y tienen características superiores permitiendo una adecuada oxigenación de la córnea, no es recomendable dormir con ellos, ya que sigue siendo ajeno al ojo y no es igual a la oxigenación sin su uso”, destacó la académica UNAB.
La higiene es fundamental
Junto con respetar la vida útil de los lentes, mantener una adecuada higiene es fundamental para prevenir problemas oculares. “Por ejemplo, no lavarse adecuadamente las manos antes de su manipulación o dejarlo sobre superficies contaminadas, lo que puede llevar a infecciones”, dijo.
Además, la experta señaló que descuidar el mantenimiento del estuche y de la solución de limpieza, reutilizar el líquido, rellenarlo en lugar de renovarlo completamente o no limpiar y reemplazar periódicamente el estuche son prácticas que favorecen el crecimiento de microorganismos. Agregó que también es importante “no lavar los LC con agua de la llave o no nadar con ellos”.
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