10 Febrero 2026

El Mostrador | Kinesiólogo UNAB abordó el dolor de rodilla en adolescentes

Juan Ignacio de la Fuente, académico de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello, explicó de qué se trata esta dolencia que es motivo de frecuentes consultas a especialistas.

Una de las molestias más comunes es el dolor de rodilla, ya que es una consulta frecuente durante la adolescencia y, en muchos casos, está relacionado con la adaptación del sistema musculoesquelético a un cuerpo que cambia rápidamente.

Así lo explicó Juan Ignacio de la Fuente, académico de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello, quien señaló que “en las y los adolescentes, muchas veces la rodilla no se ‘echa a perder’, sino que está adaptándose a un crecimiento acelerado, y el dolor aparece cuando la carga supera la capacidad de adaptación del momento”.

Causas del dolor de rodilla

El experto explica que “una de las causas más habituales es el dolor patelofemoral, que se manifiesta como dolor anterior o alrededor de la patela (rótula) y suele intensificarse al subir o bajar escaleras, correr o permanecer sentado por periodos prolongados”.

Durante la pubertad, el aumento rápido de estatura puede generar un desfase temporal entre el crecimiento óseo y el control neuromuscular, lo que afecta la estabilidad de la rodilla y favorece la aparición de molestias.

A esto se suman cambios transitorios en la alineación, la laxitud articular y los patrones de movimiento, que modifican la forma en que se distribuyen las cargas sobre la articulación.

El kinesiólogo también destacó la apofisitis por tracción, como la enfermedad de Osgood-Schlatter, una causa típica en adolescentes activos.

“Esta condición provoca dolor bajo la rodilla, en la tuberosidad tibial, debido a la irritación del cartílago de crecimiento, y suele asociarse a saltos, carreras y aumentos bruscos de la carga deportiva”, explica el experto.

Efectos de crecimiento veloz

El crecimiento acelerado, la actividad física intensa y el sedentarismo influyen directamente en la aparición del dolor.

De la Fuente explicó que aumentos rápidos en la intensidad o volumen del entrenamiento, la falta de descanso, el sueño insuficiente y la especialización temprana en un solo deporte pueden sobrecargar la rodilla.

“El sedentarismo genera desacondicionamiento muscular, de modo que, cuando el adolescente retoma la actividad de forma abrupta, la articulación recibe cargas para las que no está preparada. Tanto el exceso de carga sin descanso como el sedentarismo con retorno brusco pueden terminar en el mismo problema: músculos que no logran estabilizar bien la rodilla cuando aumenta la exigencia”, advirtió.

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