El Mostrador | Joyas dentales: cómo usarlas sin dañar los dientes y qué riesgos evitar
Phebe Valenzuela, académica de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, advirtió los riesgos del uso de joyas dentales.
En una nota publicada el 11 de septiembre por El Mostrador, la académica de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Phebe Valenzuela, explicó como usar joyas dentales sin dañar los dientes.
Las joyas dentales se han vuelto una tendencia habitual en redes sociales, donde cada vez más personas incrustan pequeños cristales sobre sus dientes. Sin embargo, el resultado seguro o riesgoso de este accesorio depende en gran medida de dónde y cómo se coloca esta joya sin dañar el diente.
Valenzuela explicó que se trata de un procedimiento mínimamente invasivo en el que la pieza se adhiere al esmalte mediante sistemas adhesivos y resinas odontológicas, similares a las que se usan en restauraciones estéticas.
Cuando se emplean materiales certificados para su uso dental y la técnica es correcta, el resultado es seguro y preserva la estructura del diente.
Sin embargo, la académica advirtió que el riesgo aparece cuando el procedimiento se realiza fuera de una consulta odontológica, en salones de belleza o joyerías sin formación clínica.
Estos lugares aumenta la probabilidad de usar materiales no biocompatibles y técnicas inadecuadas que pueden dañar el esmalte y las encías, indicó Valenzuela.
A esto se suma la ausencia de protocolos de control de infecciones y de una evaluación previa, lo que podría abrir la puerta a caries, inflamación gingival, desprendimiento de la joya e incluso su ingesta accidental.
Además, la experta enfatizó que el procedimiento no es apto para cualquier persona y no se recomienda en pacientes con caries activas, enfermedad periodontal, mala higiene oral, esmalte debilitado, alteración del tejido dentario o bruxismo severo.
Una vez colocada la joya puede favorecer la acumulación de placa si la higiene no es cuidadosa. La recomendación de Valenzuela es “cepillado minucioso, uso diario de seda dental y controles periódicos con el odontólogo. Con estos hábitos se reducen las probabilidades de caries, inflamación de las encías y mal aliento alrededor de la pieza”.
La especialista recomienda:
- Cepillarse cuidadosamente los dientes.
- Utilizar seda dental todos los días.
- Prestar especial atención a la zona que rodea la joya.
- Mantener controles periódicos con el odontólogo.
- Evitar manipular o intentar retirar la pieza por cuenta propia.
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