16 Marzo 2026

El Mostrador | Insomnio: advierten riesgos de automedicarse con zopiclona, melatonina y productos “naturales”

Francisco Álvarez, académico de la carrera de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, advirtió sobre el uso de zopiclona y otros fármacos para combatir el insomnio.

En una nota publicada el 16 de marzo por El Mostrador, el académico de la carrera de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Francisco Álvarez, abordó el uso de Zopiclona y otros fármacos para combatir el insomnio.

Por estos días, lograr un buen dormir se ha convertido en una meta esquiva para miles de chilenos. A la ya masiva presencia de melatonina, se suman con fuerza fármacos como la zopiclona y productos de venta más libre como Neurexan. ¿Qué tan seguros y eficaces son? ¿Cuándo es hora de detener la automedicación y consultar a un profesional?

Álvarez explicó que «además de la melatonina, en Chile se utilizan con frecuencia medicamentos como la zopiclona —un hipnótico que actúa sobre receptores GABA y se indica para el tratamiento del insomnio— y también productos de venta más libre como Neurexan, que se promociona para el estrés y trastornos leves del sueño».

Según el académico, la zopiclona puede ser una herramienta útil para conciliar o mantener el sueño. Sin embargo, advierte que no es inocua ni debe prolongarse sin supervisión.

“La zopiclona puede ser efectiva para iniciar o mantener el sueño, pero su uso prolongado puede generar tolerancia, dependencia y somnolencia residual al día siguiente. Por eso se recomienda sólo por períodos cortos y con supervisión médica”, puntualiza Álvarez.

La oferta de “alternativas naturales” —como valeriana, pasiflora o manzanilla— también crece, impulsada por la percepción de seguridad. Álvarez introduce matices clave.

“Algunos productos naturales como valeriana o pasiflora pueden tener un efecto leve para favorecer el sueño o disminuir la ansiedad en casos de insomnio leve, pero la evidencia científica es más limitada que la de los medicamentos”, indica.

Natural no significa libre de riesgos: pueden potenciar el efecto de sedantes, interactuar con otros fármacos o provocar somnolencia excesiva.

Según el académico, el mayor riesgo está en la autoprescripción prolongada y en el ocultamiento de causas de fondo del insomnio.

“El uso prolongado de ayudas para dormir, especialmente medicamentos sedantes, puede generar tolerancia, dependencia y deterioro cognitivo o somnolencia diurna, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Incluso los productos naturales pueden causar interacciones con otros tratamientos”, advierte Álvarez.

“La automedicación también puede ocultar problemas de salud que están detrás del insomnio, como ansiedad, depresión, apnea del sueño o enfermedades metabólicas, retrasando un diagnóstico adecuado”, sentenció el experto.

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