El Mostrador | Humo de incendios forestales en Santiago: riesgos para la salud y cómo protegerse
Fernando Torres, director de la carrera de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó los efectos negativos que tiene el humo en el cuerpo humano.
En una nota publicada el 31 de diciembre por El Mostrador, el director de la carrera de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, sede Santiago, Fernando Torres explicó los riesgos que tiene el humo de incendios en la salud de las personas.
Los incendios forestales no solo representan una amenaza por el avance del fuego, sino también por la contaminación del aire que generan. El reciente incendio forestal en la zona precordillerana de Las Condes, que consumió cientos de hectáreas y se aproximó a áreas urbanas, volvió a poner en el centro del debate los riesgos sanitarios asociados a la exposición al humo, incluso a kilómetros del foco del incendio.
Según explica Fernando Torres, durante estos eventos “la quema de materia orgánica libera diversos contaminantes ambientales, como óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, dióxido de carbono y material particulado”. Estas sustancias, advierte, “actúan como irritantes de las vías respiratorias, los ojos, la piel y las mucosas, y pueden afectar también al sistema cardiovascular”.
El escenario se ve agravado por factores climáticos propios del verano. “Las altas temperaturas, el viento y la sequía prolongada facilitan la dispersión del material particulado y de agentes tóxicos hacia otras zonas geográficas, incluso lejos del foco del incendio”, señala Torres, lo que amplía el impacto sobre comunidades que no están directamente expuestas al fuego.
Grupos de mayor riesgo
No todas las personas reaccionan de la misma forma ante la exposición al humo. El especialista subraya que “los principales grupos de riesgo son los niños, las personas adultas mayores, las mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas, como asma, EPOC, bronquitis y patologías cardiovasculares”.
En estos casos, la inhalación de contaminantes puede desencadenar o agravar síntomas respiratorios y cardíacos, aumentando la probabilidad de consultas de urgencia durante episodios de incendios forestales.
Síntomas y medidas de protección
Entre los síntomas más frecuentes asociados a la exposición al humo se encuentran “ardor en los ojos y la piel, dificultad para respirar, náuseas y dolor torácico”, detalla Torres. Frente a este escenario, la principal recomendación es reducir al máximo la exposición.
“El ideal es alejar de las zonas afectadas a los grupos más vulnerables”, indica el toxicólogo. Además, aconseja “mantener puertas y ventanas cerradas para evitar el ingreso de humo, colocar paños húmedos en las rendijas inferiores de las puertas y limitar la actividad física mientras persista la contaminación”, ya que el organismo requiere un mayor esfuerzo de oxigenación.
Cuándo consultar de urgencia
El especialista enfatiza la importancia de reconocer los signos de alarma. “Alteraciones del ritmo cardíaco o respiratorio, sensación de ahogo, ruidos en el pecho, mareos, náuseas y ardor intenso en la piel, mucosas u ojos son señales que no deben ignorarse”, advierte.
Ante la presencia de estos síntomas, la recomendación es clara: “acudir de inmediato a un servicio de urgencias”, concluye.
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