16 Febrero 2026

El Mostrador | Evacuaciones en incendios: el alto riesgo que enfrentan personas con movilidad reducida

Lidia Castillo, directora de la carrera de Kinesiología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, entregó consejos para evacuar personas con movilidad reducida durante un incendio.

En una nota publicada el 15 de febrero por El Mostrador, la directora de la carrera de Kinesiología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, Lidia Castillo, advirtió sobre las consideraciones a tomar al momento de evacuar a una persona con movilidad reducida durante un incendio.

Un incendio forestal obliga a evacuar en escenarios extremos marcados por humo denso, baja visibilidad, cortes de energía eléctrica, ruido constante y congestión vial.

En ese contexto, las personas con movilidad reducida o que presentan condiciones neurológicas complejas enfrentan un riesgo significativamente mayor durante los traslados, ya que dependen de terceros para movilizarse y requieren más tiempo, coordinación y seguridad para evacuar.

Lidia Castillo advierte que la presencia de humo denso, superficies inestables, escaleras, interrupciones eléctricas y el estrés propio de la emergencia aumentan la probabilidad de caídas, descompensaciones, lesiones musculoesqueléticas y crisis neurológicas.

Riesgos y errores frecuentes en la evacuación de personas con movilidad reducida

La académica explica que “durante una emergencia, el entorno físico se vuelve hostil debido a pasillos obstruidos, superficies resbaladizas por ceniza, puertas pesadas, escaleras y espacios reducidos».

«A ello se suma la respuesta corporal de la persona dependiente, que puede presentar pérdida de control postural, rigidez, fatiga acelerada, desorientación o movimientos impredecibles producto del estrés. Esta combinación aumenta el riesgo de caídas, torsiones, lesiones por fricción y sobrecarga física, tanto en la persona evacuada como en quien la asiste”, señala Castillo.

Entre los errores más frecuentes, la experta identifica esperar demasiado para evacuar, subestimar la velocidad de propagación del fuego, levantar a las personas “a pulso”, tirar de brazos o ropa, arrastrar con alta fricción o movilizar sin coordinación ni liderazgo claro.

“En incendios forestales, salir temprano es clave. El traslado de una persona dependiente siempre toma más tiempo del que se cree y las condiciones se deterioran rápidamente”, subrayó Castillo.

Puedes leer la nota completa en este enlace.