21 Octubre 2026

El Mostrador | ¿Estrés o perimenopausia? Las señales que tu cuerpo podría estar dando

Fatiga persistente, irritabilidad, problemas para dormir y dificultades de concentración pueden ser señales de perimenopausia. Ximena Egas, matrona y académica de la UNAB, explica cómo reconocer estos síntomas y cuándo buscar orientación profesional.

El cansancio que no desaparece con el descanso, los cambios de ánimo y los olvidos cotidianos pueden atribuirse a las exigencias laborales o familiares. Sin embargo, cuando estas señales aparecen durante la década de los 40 y coinciden con cambios en el ciclo menstrual, también podrían estar relacionadas con la transición hacia la menopausia: la perimenopausia.

Reconocer esta posibilidad permite comprender mejor los cambios del cuerpo y consultar a un profesional de salud.

Perimenopausia y menopausia: ¿cuáles son las diferencias?

Aunque ambos conceptos suelen utilizarse como sinónimos, describen etapas distintas.

Ximena Egas, matrona y académica de la carrera de Obstetricia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Concepción, explica que “la menopausia es un evento biológico natural que marca el cese definitivo de la menstruación, diagnosticado retrospectivamente tras 12 meses consecutivos sin periodos».

«Si bien el hito de la menopausia ocurre en promedio entre los 48 y 51 años, todo el proceso de transición (climaterio o perimenopausia) suele comenzar varios años antes, habitualmente entre los 40 y 45 años”, dijo.

Señales

Esta distinción es relevante porque algunas manifestaciones de la transición hormonal pueden aparecer antes de que la menstruación desaparezca por completo. Por eso, los cambios en el descanso, el ánimo o la concentración no necesariamente deben interpretarse de manera aislada.

La fatiga persistente, los trastornos del sueño, la irritabilidad, la ansiedad y las dificultades para concentrarse son algunas de las manifestaciones que pueden confundirse con estrés cotidiano. La presencia de estas señales, sin embargo, no permite determinar por sí sola su causa.

Cambios

Según explica Egas, durante la perimenopausia pueden producirse cambios hormonales que influyen en el sistema nervioso y en la regulación del estado de ánimo.

“Como documenta la literatura científica actual, en esta etapa se produce una disminución temprana de la progesterona debido a ciclos anovulatorios.

Dado que la progesterona y sus metabolitos actúan como moduladores positivos del sistema gabaérgico en el cerebro —el principal freno ansiolítico natural—, su caída genera un estado de alerta e irritabilidad idéntico al estrés”, detalla.

La especialista también vincula los problemas para dormir con las variaciones hormonales que pueden presentarse en esta etapa. Para identificar posibles relaciones entre ambos fenómenos, plantea observar si las dificultades aparecen progresivamente y coinciden con modificaciones en el ciclo menstrual.

Publicado el 21 de octubre de 2026 por El Mostrador