El Mostrador | Enfermedad de las encías: cómo afecta al corazón y dificulta el control de la diabetes
María Paz Rojas, académica de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, advirtió de los riesgos de la enfermedad periodontal.
En una nota publicada el 5 de agosto por El Mostrador, la académica de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Santiago, María Paz Rojas, explicó los riesgos de la enfermedad periodontal.
Cada vez existe mayor evidencia científica de que la enfermedad periodontal, una infección crónica que afecta las encías y los tejidos que sostienen los dientes, puede influir en el desarrollo y evolución de enfermedades como los problemas cardiovasculares y la diabetes.
Aunque muchas personas relacionan el cuidado de las encías únicamente con la prevención de la pérdida de piezas dentales, la inflamación periodontal puede extender sus efectos a todo el organismo.
Rojas explica que la enfermedad periodontal provoca una inflamación crónica que no permanece limitada a la boca.
“Las bacterias presentes en los tejidos periodontales pueden ingresar al torrente sanguíneo, un fenómeno conocido como bacteriemia, y desde ahí generar una respuesta inflamatoria que compromete a todo el organismo”, señala la especialista.
¿Cómo influye la enfermedad periodontal en la diabetes?
La relación entre la diabetes y la enfermedad periodontal es bidireccional. Según explica Rojas, las personas con diabetes presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades de las encías, especialmente cuando mantienen un mal control de sus niveles de glicemia.
Al mismo tiempo, una enfermedad periodontal activa puede dificultar el control de la diabetes.
“Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar enfermedades en las encías, sobre todo cuando sus niveles de glicemia no están bien controlados. Al mismo tiempo, una enfermedad periodontal activa puede dificultar ese control, porque la inflamación constante hace que el organismo no module de forma eficiente la insulina”, explica la académica.
Según Rojas la prevención sigue siendo la mejor estrategia para evitar complicaciones tanto en la boca como en el resto del organismo, por lo que enfatizó que las principales recomendaciones son:
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día utilizando una técnica adecuada.
- Usar hilo o seda dental diariamente.
- Asistir periódicamente al odontólogo, incluso si no existe dolor o molestias.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Evitar el consumo de tabaco.
- Controlar enfermedades crónicas como la diabetes.
“Pequeños hábitos diarios pueden generar grandes beneficios para la salud de la boca y de todo el organismo”, concluye la experta.
English version