15 Enero 2026

El Mostrador | Cuidado de la voz en verano: la deshidratación aumenta el cansancio vocal

Eduardo Navarro, académico de la carrera de Fonoaudiología de la U. Andrés Bello, explicó como el verano puede afectar a la salud de la voz.

En una nota publicada el 15 de enero por El Mostrador, el académico de la carrera de Fonoaudiología de la U. Andrés Bello, Eduardo Navarro, explicó como el verano puede afectar la calidad y salud de la voz.

Durante las vacaciones de verano aumentan las consultas por molestias vocales, y aunque muchas personas lo asocian solo a “hablar fuerte” o “gritar más”, hay un factor clave que suele pasar desapercibido: la deshidratación.

Navarro explicó que «la voz se produce gracias a la vibración de los pliegues vocales, estructuras que necesitan una lubricación adecuada para funcionar de manera eficiente. Cuando el cuerpo se deshidrata, la mucosa laríngea pierde flexibilidad, aumenta la fricción y se requiere mayor esfuerzo para emitir sonido».

«Esto no siempre se manifiesta como dolor inmediato, sino como carraspera persistente, sensación de sequedad, voz más opaca, cansancio al hablar o dificultad para alcanzar ciertos tonos, especialmente en cantantes», añadió el experto.

En personas que usan la voz de forma no profesional, los primeros signos suelen ser una voz más ronca al final del día, necesidad constante de aclarar la garganta o sensación de ‘voz cansada’.

En vacaciones es común reducir el consumo de agua sin notarlo. Se reemplaza por bebidas alcohólicas, café, bebidas energéticas o jugos azucarados, que no hidratan de la misma forma y, en algunos casos, incluso favorecen la deshidratación.

En profesionales de la voz, como cantantes, pueden aparecer señales más específicas como pérdida de resistencia vocal, quiebres, menor control de la afinación, aumento del tiempo de recuperación entre jornadas o sensación de esfuerzo incluso en emisiones suaves”, explica Navarro.

En contextos de deshidratación, la comúnmente conocida carraspera se vuelve un reflejo frecuente, pero lejos de ayudar, genera más impacto mecánico sobre los pliegues vocales ya secos, perpetuando el círculo de irritación. Lo mismo ocurre con forzar la voz para “que salga” cuando el cuerpo no está en condiciones óptimas.

“La prevención en verano es simple, pero requiere conciencia y es importante dosificar el uso vocal, hacer pausas, evitar competir con el ruido ambiental y prestar atención a las primeras señales de fatiga”, recomienda el experto y agrega que “en personas con alta demanda vocal, el uso de nebulización con suero fisiológico puede ser un complemento útil para favorecer la hidratación local de la vía aérea superior”.

Cuándo consultar

Una evaluación a tiempo permite detectar sobrecargas, compensaciones o alteraciones incipientes antes de que se transformen en un problema mayor, especialmente en quienes usan su voz como herramienta de trabajo.

“Si la voz no se recupera con descanso, hidratación y cuidados básicos, o si aparece disfonía persistente, dolor al hablar, pérdida de rango vocal o cambios notorios en la calidad de la voz, lo adecuado es consultar. Normalizar la ronquera ‘porque es verano’ puede llevar a sobrecargas innecesarias y a lesiones evitables”, explica Navarro.

Finalmente indica que “la voz también necesita vacaciones, o al menos condiciones más amables para seguir funcionando. Cuidarla en verano no es exageración, es prevención, salud y, para muchos, una herramienta de trabajo que merece atención todo el año”.

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