El Mostrador | Cortes de luz por el temporal: cómo conservar medicamentos que necesitan refrigeración
En una nota publicada el 22 de julio de 2026, la docente Mary Anne Briones, de Química y Farmacia UNAB, explicó que "cualquier interrupción puede comprometer la estabilidad del medicamento y, por ende, su efectividad terapéutica".
El sistema frontal que afecta a distintas zonas del país ha generado interrupciones en el suministro eléctrico o dejado electrodomésticos sin funcionar producto de inundaciones. En estos casos, además de velar por la seguridad y evitar accidentes es importante tener en consideración la conservación de aquellos medicamentos que necesitan refrigeración.

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Algunos, como las insulinas, resisten más tiempo sin frío, mientras que otros pierden su efectividad en solo horas.
La conservación adecuada de estos fármacos es esencial para que mantengan su eficacia durante una emergencia como la que atraviesan hoy varias regiones, en particular el centro y norte de país.
Los medicamentos termolábiles, entre ellos insulinas, algunos colirios, productos biológicos y oncológicos, entre otros, deben almacenarse entre 2 y 8 °C, por lo que una interrupción prolongada del suministro eléctrico los afecta directamente.
Los medicamentos no deben romper la cadena de frío
Mary Anne Briones, especialista en Salud Pública y académica de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, enfatiza que en estos productos la cadena de frío debe mantenerse de manera continua desde el proceso de fabricación hasta su administración, ya que cualquier interrupción puede comprometer la estabilidad del medicamento y, por ende, su efectividad terapéutica
Cuando se produce un corte de luz, explica la especialista, es importante que el paciente registre la hora de inicio para llevar control del tiempo que ha estado sin electricidad.
“También es importante mantener los medicamentos en la parte central del refrigerador, nunca almacenarlos en la puerta de este. Todo el tiempo que se encuentre sin luz, el refrigerador debe permanecer cerrado, para conservar la temperatura interna por más tiempo estable”, advierte.
Casos puntuales
El tiempo durante el cual los medicamentos pueden mantenerse sin refrigeración sin perder eficacia suele ser bastante limitado. “En general cada laboratorio entrega la estabilidad en sus prospectos, pero no se puede garantizar más allá de seis horas, si se administra después de ese plazo no se garantiza el resultado”.
Una excepción corresponde a algunas insulinas, que presentan mayor estabilidad a temperatura ambiente una vez en uso.
Por ejemplo, la insulina NPH (Insulatard®) puede conservarse hasta 6 semanas a temperaturas inferiores a 25 °C, mientras que la insulina cristalina (Actrapid®) puede mantenerse hasta 6 semanas a temperaturas inferiores a 30 °C, sin que ello afecte su eficacia, siempre que se respeten las condiciones de almacenamiento indicadas por el fabricante.
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