El Mostrador | Columna de opinión: aún con frío es necesario ventilar
En una columna publicada el 1 de julio de 2026, el docente de Enfermería de UNAB Concepción, Sergio Durán, abordó los cuidados que implica una segura calefacción, partiendo por refrescar los espacios comunes.
Los sistemas de calefacción más utilizados en los hogares chilenos son el gas, parafina, a leña, eléctricos y pellet. El calor en invierno va de la mano con el confort y el bienestar en el hogar, además de la necesidad de proteger la salud frente a las bajas temperaturas y el frío propias de esta estación.
Por ello, la elección del sistema de calefacción depende del acceso y de la mejor opción económica para cada familia. Las estufas a gas y parafina son, sin duda, las más utilizadas en el país, debido a su accesibilidad y su capacidad para temperar espacios reducidos.
Sin embargo, la evidencia científica y las autoridades de electricidad y combustibles
advierten sobre cuidados importantes de considerar.
Al funcionar, estos equipos consumen oxígeno y pueden generar monóxido de carbono, que, si no se maneja adecuadamente, puede provocar graves daños a la salud e incluso la muerte ante exposiciones prolongadas o en altas concentraciones.
Calefacción segura
Por esta razón, se recomienda utilizarlos en espacios que permitan ventilación y evitar su uso en ambientes reducidos como dormitorios, baños o livings pequeños.
Las estufas a parafina, en particular, deben encenderse y apagarse fuera de la vivienda, ya que en esos momentos liberan una mayor cantidad de gases nocivos.
En cuanto a la calefacción a leña, su uso aún está permitido en algunas ciudades y localidades donde no existen restricciones de emisión.
No obstante, la evidencia científica ha demostrado que es una fuente importante de material particulado fino, contaminante directamente asociado a enfermedades respiratorias y a su exacerbación, lo que motiva las restricciones vigentes en varias ciudades del país.
Para combatir el frío
Una alternativa más eficiente, con mayores beneficios y menores riesgos para las personas y el medio ambiente, es la estufa a pellet. Su principal desventaja es el mayor costo de adquisición y la necesidad de mantenciones periódicas para su correcto funcionamiento.
Al calefaccionar un espacio se recomienda mantener los ambientes a unos 20 °C, suficiente para asegurar el bienestar del hogar y evitar excesos de calefacción que podrían terminar en cambios bruscos de temperatura.
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