El Mostrador | Alergia a la leche o intolerancia a la lactosa: cómo diferenciarlas
Perla Valenzuela, académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, advirtió de los riesgos de la intolerancia a la lactosa.
En una nota publicada el 18 de julio por El Mostrador, la académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Perla Valenzuela, explicó los riesgos de la intolerancia a la lactosa.
Dolor abdominal, gases, diarrea, malestar después de consumir lácteos. Son síntomas que muchas personas asocian de inmediato a una supuesta “alergia a la leche”.
Sin embargo, los especialistas advierten que en la mayoría de los casos existe una confusión frecuente entre dos condiciones completamente distintas: la alergia a la proteína de la leche de vaca y la intolerancia a la lactosa.
“Aunque muchas personas utilizan ambos términos como sinónimos, se trata de condiciones completamente diferentes. La alergia involucra una respuesta inmunológica del organismo, mientras que la intolerancia corresponde a una dificultad digestiva para procesar la lactosa”, explica Valenzuela.
La académica indicó que «la alergia a la proteína de leche puede manifestarse con dermatitis, vómitos, deposiciones con sangre, dificultad respiratoria e incluso cuadros graves como anafilaxia».
«En cambio, la intolerancia suele generar síntomas digestivos como distensión abdominal, gases, dolor abdominal y diarrea, generalmente algunas horas después de consumir lácteos», detalla.
Valenzuela advirtió que «muchas personas eliminan todos los lácteos pensando que son alérgicas. Sin embargo, eso no siempre es necesario. Una mala interpretación puede llevar a restricciones alimentarias injustificadas y aumentar el riesgo de déficit nutricionales».
Finalmente, la experta enfatizó que «el autodiagnóstico puede generar más problemas que beneficios. Por eso es fundamental que los síntomas sean evaluados oportunamente y se determine con precisión cuál es la causa del malestar».
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