24 Septiembre 2026

El Mercurio | Francesca Pastrián lleva a Italia una investigación sobre patrimonio y salud mental

En esta nota de El Mercurio la estudiante de Arquitectura UNAB, Francesca Pastrián, se refire a su visita a Turin para presentar una investigación.

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La estudiante de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello presentó en Turín una investigación que cruza patrimonio, arquitectura y salud mental para reconstruir cómo fueron cambiando los espacios de la antigua Casa de Orates de Santiago. El trabajo busca aportar nuevas lecturas sobre edificaciones históricas y su valor para el presente. Entre los edificios históricos de La Chimba, hubo dos que captaron especialmente la atención de Francesca Pastrián: el Teatro Grez y la antigua lavandería del Instituto Psiquiátrico. Ambos estaban protegidos, pero a su alrededor encontraba construcciones con una historia similar que habían desaparecido o quedado fuera de esa valoración patrimonial. “De ahí empezó a hacerme clic esta fragmentación que se provocó”, recuerda la estudiante de último semestre de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello.

La inquietud surgió durante una práctica vinculada a una investigación sobre las multivulnerabilidades de edificaciones históricas del sector, junto a quien hoy es su profesora de título, Nuria Chiara Palazzi. Al escoger su propio tema, Pastrián decidió profundizar en ese vacío y reconstruir la evolución de la antigua Casa de Orates, mirando el patrimonio no solo desde lo que permanece en pie, sino también desde las transformaciones y pérdidas que permiten entender su historia. Su investigación cruza así arquitectura y salud mental. Pastrián estudia cómo las modificaciones del recinto fueron acompañando cambios en la manera de entender la psiquiatría y en el uso de sus espacios. “La arquitectura fue acompañando este proceso”, explica. Lo que inicialmente respondía a una lógica más cercana al asilo se fue transformando con el tiempo, superponiendo distintas capas que hoy permiten leer la evolución del lugar y plantear nuevas preguntas sobre qué se conserva y qué se reconoce como patrimonio.

La investigación pronto creció más allá del proyecto de título. Junto a Palazzi y otro académico comenzó a trabajar en un paper, y fue su profesora quien la animó a llevar esa mirada a una instancia internacional. “Ella vio que esta investigación podía ser interesante”, cuenta Pastrián. “Yo le dije: ‘Si se puede, genial; si no, bueno, también’. Y quedamos, sorprendentemente”.

Así llegó a Turín para presentar su trabajo en la International Conference on Conservation of Architectural Heritage. Era, además, la primera vez que salía de Chile. “Tuve que hacer todo el trámite, el pasaporte, ir al aeropuerto; entonces fue algo muy nuevo para mí”, recuerda. A eso se sumaba exponer en un país cuyo idioma no maneja. “La comunicación fue lo que me frustró al principio, pero poder lograr presentarlo afuera es algo que no te imaginas”.

La experiencia también amplió la forma en que veía su carrera. Antes, su principal objetivo era cerrar bien su etapa universitaria; después del viaje, comenzaron a aparecer otras posibilidades. “Nunca llegué a pensar ni en mi vida que, siendo estudiante todavía, iba a lograr poder viajar gracias a esto”, afirma. Ahora, mientras termina su proyecto de título, el patrimonio aparece con más claridad como una posible línea profesional y de investigación. “Me gustaría seguir la idea de mi título, que es seguir trabajando en patrimonio”, dice. Incluso contempla continuar especializándose más adelante: “Creo que es un área en la que me puedo seguir desarrollando”. Por eso, cuando piensa en otros estudiantes que están comenzando sus propias investigaciones, vuelve a una idea que resume lo que le dejó este proceso: “Pónganle ganas, averigüen; siempre puede haber lugares donde uno pueda presentar sus trabajos. Todo es posible, aunque uno todavía no lo crea”.

A futuro, Pastrián se imagina siguiendo esa misma línea, con la posibilidad de publicar nuevos trabajos o cursar un magíster. “Quiero estar plena con mi carrera y ver los frutos que he sembrado”, proyecta. ADIDEC

“Pónganle ganas, averigüen; siempre puede haber lugares donde uno pueda presentar sus trabajos. Todo es posible, aunque uno todavía no lo crea”, le dice Pastrián a otros estudiantes.