El Mercurio | El llamado scrolling infinito puede cambiar cómo funciona el cerebro
Cynthia Zavala, directora de la Escuela de Medicina de la U. Andrés Bello, explicó que es el scrolling y como puede afectar a las personas.
En una nota publicada el 14 de abril por El Mercurio, la directora de la Escuela de Medicina de la U. Andrés Bello, Cynthia Zavala, explicó en que consiste la adicción al scrolling en los teléfonos.
La escena resulta familiar: abrir una red social, deslizar contenido y, sin darse cuenta, estar minutos —a veces horas— viendo videos u otras publicaciones.
El llamado scrolling infinito —el gesto de deslizar el dedo para con sumir contenido en plataformas de manera ininterrumpida— es un hábito cada vez más común y, por lo mismo, está siendo estudiado, señalan especialistas.
Cynthia Zavala comenta que «esto es muy parecido a lo que pasa con las máquinas de apuestas, que te quedas más y más por no saber qué recompensa vendrá; es decir, un patrón que genera conductas adictivas».
Te cuesta tolerar actividades que son más lentas o en las que la estimulación no es constante.
Por este motivo, una de las primeras consecuencias del scrolling es la dificultad para detenerse, ya que brinda una sensación constante de recompensa inmediata.
«Se va entrenando al cerebro a funcionar en ciclos más cortos de atención, y eso puede llevar a tener menor capacidad de mantenerla o de sostener la atención en tareas que requieren un esfuerzo cognitivo más prolongado, como leer un libro o estudiar», añade Zavala.
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