04 Mayo 2026

El Mercurio de Valparaíso | Columna de opinión: El desafío de la dignidad laboral en Chile

Nelson Lay, académico de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, analizó la implementación de la jornada laboral de 40 horas.

En una columna publicada el 2 de mayo por El Mercurio, el académico de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Nelson Lay, analizó el avance de la implementación de la jornada laboral de 40 horas.

Dr. Nelson Lay, académico Psicología UNAB, definió qué es el psicoterrorismo laboral, denunciado por trabajadores pesqueros del Biobío.El académico señaló que «Hace apenas unos días comenzó a regir una nueva etapa de la Ley de 40 Horas, reduciendo la jornada laboral ordinaria de 44 a 42 horas semanales y avanzando hacia la meta de 2028».

«Se trata de un cambio relevante, porque reconoce algo que durante mucho tiempo fue secundario en la discusión pública: el tiempo de las personas también es parte de la dignidad del trabajo», explicó Lay.

No se trata solamente de cuánto se gana, sino también de cómo se vive.

A pesar de esto, el experto añadió que «reducir la jornada laboral no resuelve por sí sola los problemas estructurales del mundo del trabajo. Chile continúa enfrentando desafíos persistentes en materia de desempleo, informalidad, precarización y brechas en la calidad del empleo».

«Muchas personas trabajan más, pero no necesariamente mejor; otras simplemente quedan fuera del sistema formal. La discusión sobre el trabajo digno no puede agotarse en el número de horas semanales, porque el problema es más profundo y complejo», indicó Lay.

El académico señaló que «a través del trabajo, las personas no solo obtienen ingresos, sino también reconocimiento, pertenencia e identidad. Cuando esa dimensión se debilita no solo se afecta la economía familiar, sino también la cohesión social».

Además, debido a la modernización, Lay explicó que «muchas personas trabajan en entornos más exigentes, hiperconectados y productivos, pero no necesariamente más humanos. La eficiencia organizacional no siempre se traduce en bienestar laboral».

Finalmente, el experto concluyó que «este Día del Trabajador debiera ser una invitación a mirar el trabajo en toda su complejidad: como fuente de ingresos, pero también de identidad, reconocimiento, aprendizaje y vida en común».

«La reducción de la jornada es un paso fundamental. El desafío mayor es lograr que esas horas menos se traduzcan en vidas mejores, y que las horas que permanecen dentro de las organizaciones sean más justas, más productivas y, sobre todo, más humanas», sentenció Lay.

Puedes leer la columna completa en este enlace.