El Mercurio de Valparaíso | Carta al director: Salud mental y justicia social
Rodrigo Casanueva, académico del Instituto de Salud Pública de la U. Andrés Bello, explicó como afecta la inseguridad económica a la salud mental de las personas.
En una carta publicada el 19 de mayo por El Mercurio de Valparaíso, el académico del Programa de Investigación Salud Mental Global de la U. Andrés Bello, Rodrigo Casanueva, abordó la relación entre la salud mental y la inseguridad económica.
El experto señaló que «en Chile solemos hablar de salud mental como si fuera, ante todo, un asunto individual: de resiliencia, autocuidado o terapia. Sin embargo, esta mirada deja fuera un punto fundamental: una parte importante del sufrimiento psíquico tiene raíces sociales profundas».
«La precariedad laboral, la inseguridad económica, la inestabilidad de los ingresos y la imposibilidad de proyectar un futuro no son anomalías personales, sino condiciones estructurales que afectan la vida cotidiana de millones de personas», explicó Casanueva.
Medicalizar ese sufrimiento sin intervenir sobre sus causas equivale a tratar los síntomas y normalizar el daño.
El académico indicó que «cuando alguien duerme mal porque no sabe si podrá pagar el arriendo, cuando la ansiedad se instala por el miedo constante a perder el trabajo o cuando el agotamiento se vuelve parte de la rutina, lo que falla no es solo el equilibrio emocional del individuo. También fallan las condiciones que organizan su vida».
«La salud pública contemporánea ha sido clara: la salud mental también es un asunto de justicia social. Vivir con seguridad económica, vínculos estables, acceso a servicios y una posibilidad real de futuro no debiera entenderse como un privilegio», expresó Casanueva.
Finalmente, el experto sentenció que «hoy, cuando se discute una Ley Integral de Salud Mental, el país tiene la oportunidad de avanzar hacia políticas intersectoriales que no solo amplíen la atención clínica, sino que también transformen las condiciones que producen malestar».
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