31 Julio 2025

El Mercurio | Agua purificada: opción con menos cloro y sedimentos, mejor sabor y cada vez más valorada

María Cristina Escobar, directora de Nutrición y Dietética UNAB Concepción, abordó las ventajas del consumo de este producto.

En nuestro país, el agua potable debe cumplir con más de 40 parámetros de calidad.

Sin embargo, como sus características dependen de cada punto de extracción, su sabor puede ser distinto en cada ciudad.

Y es que el agua potable producida a partir de fuentes subterráneas, como sucede en parte importante de la zona centro-norte, contiene más sales minerales (principalmente de calcio) que la hacen más “dura”.

Por eso, aunque beber del grifo es totalmente seguro, en muchos hogares yagua purificada potable consumo humano empresas prefieren consumir agua purificada.

“En el mercado encontramos diversas alternativas, como aguas minerales o purificadas, cada una con características específicas”, explica María Cristina Escobar, directora de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello (UNAB), sede Concepción.

Ventajas del agua purificada

Según la nutricionista, una de las ventajas más valoradas del agua purificada es su sabor.

“Al eliminar el cloro y otros sedimentos, resulta más agradable al paladar, lo que favorece un mayor consumo, especialmente en personas que no tienen el hábito de hidratarse regularmente”, comenta.

Adicionalmente, desde el punto de vista nutricional, el agua purificada puede ser beneficiosa para personas con ciertas patologías.

“Su bajo contenido de sales y minerales la convierte en una opción segura para quienes padecen litiasis renal, hipertensión o enfermedades renales crónicas, ya que no sobrecarga las funciones excretoras del organismo”, sostiene María Cristina Escobar.

Consumo recomendado

A diferencia de algunas aguas embotelladas, como las altamente mineralizadas o alcalinas, el agua purificada suele tener un pH neutro y un perfil mineral más estable.

“Esto evita interferencias con la absorción de ciertos micronutrientes y contribuye al equilibrio ácido-base, lo que es especialmente relevante en personas con trastornos digestivos o bajo tratamiento farmacológico prolongado”, añade la especialista de la UNAB.

Médicos, nutricionistas y entrenadores deportivos recomiendan consumir unos dos litros de agua al día.

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