El Líder | Columna de opinión: Invierno y enfermedades crónicas
Patricia Donoso, directora de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó como el invierno afecta a las enfermedades crónicas.
En una columna publicada el 3 de agosto por El Líder, la directora de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Patricia Donoso, explicó como el frío afecta a las enfermedades crónicas.
La experta señaló que «las bajas temperaturas que acompañan al invierno representan un desafío importante para las personas que viven con hipertensión, diabetes, enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales».
«Cuando el organismo intenta conservar calor, los vasos sanguíneos se contraen y esto puede elevar la presión arterial y aumentar el esfuerzo del corazón», explicó Donoso.
En personas con diabetes, las modificaciones en la alimentación, la disminución de la actividad física y las infecciones respiratorias pueden dificultar el control de la glicemia.
Además, la académica advirtió que «a ello se suma la mayor circulación de virus como la influenza, capaces de agravar enfermedades preexistentes y aumentar el riesgo de hospitalización».
«Frente a este escenario, es fundamental reforzar medidas simples pero efectivas: mantener los tratamientos indicados, asistir a los controles médicos, monitorear regularmente la presión arterial o la glicemia, vacunarse oportunamente y evitar la automedicación», enfatizó Donoso.
La experta recalcó que «es importante reconocer las señales de alerta. La dificultad para respirar, el dolor de pecho, las alteraciones importantes de la glicemia o el empeoramiento de una enfermedad respiratoria requieren evaluación médica oportuna».
Finalmente, Donoso sentenció que «el invierno exige un esfuerzo adicional de autocuidado, especialmente en quienes viven con enfermedades crónicas. Prevenir sigue siendo la mejor herramienta para evitar complicaciones y proteger la salud».
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