El Líder | Columna de opinión: Detectores en las puertas del colegio ¿y en los hogares?
Juan Videla, académico de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Santiago, abordó la medida de instalación de detectores de metales en los colegios.
En una columna publicada el 6 de abril por El Líder, el académico de la carrera de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Santiago, Juan Videla, abordó la medida de instalación de detectores de metales en las entradas de colegios.
El experto señaló que «El viernes 28 de marzo, un establecimiento educativo se convirtió en escenario de una tragedia que conmocionó al país: un estudiante de 18 años quitó la vida a una inspectora e hirió a cuatro personas más, incluyendo a otra inspectora y tres compañeros de curso».
Como profesor de salud mental, no puedo evitar preguntarme: ¿realmente nos sorprende este desenlace? La respuesta, con el dolor que implica, es que no debería.
«En nuestra realidad chilena ya habían ocurrido hechos que anunciaban esta tragedia. Se ha normalizado la violencia escolar, las amenazas entre pares, el acceso a armas blancas por parte de adolescentes, y la desconexión emocional creciente de nuestros jóvenes», advirtió Videla.
El experto explicó que «la respuesta inmediata será, como siempre, la instalación de detectores de metales en las puertas de los colegios. Medida necesaria, sin duda, pero profundamente insuficiente».
«Los detectores en las puertas detectan armas, no desesperanza. No detectan el vacío afectivo, la ausencia de límites con amor, la falta de conversaciones profundas sobre el valor de la vida ajena», añadió Videla.
Finalmente, el académico sentenció que «lo que verdaderamente necesitamos son detectores en los hogares. Sensores emocionales que alerten cuando un hijo se aísla progresivamente, cuando el diálogo familiar se reduce a monosílabos, cuando la violencia se consume en pantallas sin mediación paterna».
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