El Líder | Cascabel: especialista UNAB advierte sobre la peligrosidad de su veneno
Fernando Torres, director de Química y Farmacia de la UNAB, explica que este animal, que ha sido divisado en el país, es altamente peligroso y cuya mordedura puede resultar hasta mortal.
La alerta por la presencia de una serpiente de cascabel diamantada en San Antonio se mantiene activa desde fines de enero, luego de que vecinos del sector rural El Tranque de San Juan reportaran el avistamiento de un ejemplar que no pertenece a la fauna nativa de Chile.
Tras el aviso, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) realizó diversos operativos de búsqueda en la zona, sin lograr dar con el animal.
En paralelo, autoridades locales y servicios públicos se reunieron en la
Delegación Provincial de San Antonio para coordinar acciones preventivas y reforzar el llamado a extremar las medidas de precaución.
La preocupación se explica por tratarse de una especie venenosa, originaria de América del Norte, cuyo veneno se considera de alto riesgo para la salud pública.
No hay tratamiento
A ello se suma un factor crítico: en Chile no existe suero antiveneno específico para mordeduras de serpiente de cascabel, lo que obliga a que el manejo clínico se base en soporte médico avanzado y tratamiento de complicaciones.
En este contexto, el toxicólogo Fernando Torres, director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, explicó a El Líder este 9 de febrero, que esta serpiente presenta rasgos fácilmente identificables.
«Posee un cuerpo robusto que puede superar el metro y medio de longitud, patrones en forma de rombos en el dorso y un cascabel en la punta de la cola, que emite un sonido característico cuando el animal se siente amenazado», indicó.
A ello se suman características propias de especies venenosas, como cabeza triangular y pupilas verticales.
El peligro del veneno
El especialista advirtió que el principal riesgo se relaciona con su veneno.
«Es capaz de provocar destrucción de tejidos, alteraciones en la coagulación sanguínea y compromiso sistémico. Aunque no es una especie agresiva por naturaleza, puede morder si se siente acorralada, amenazada o manipulada«, explicó.
Detalló que una mordedura puede provocar dolor intenso inmediato, inflamación progresiva, sangrado local, ampollas y necrosis.
En algunos casos, la persona afectada puede presentar náuseas, vómitos, mareos, debilidad y alteraciones de la presión arterial.
En cuadros más severos, la evolución clínica puede derivar en falla orgánica e incluso riesgo vital, sobre todo sin atención médica oportuna.
English version