Educación y Ciencias Sociales

Ramón Novell se presentó ante estudiantes y académicos para entregar su experiencia en el manejo de personas con discapacidad intelectual y problemas de conducta o enfermedad mental.

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En el “Congreso de la Discapacidad Intelectual: Educación, salud mental e inclusión social y laboral”, realizado en la Universidad Andrés Bello, académicos y estudiantes pudieron aprender de la experiencia del psiquiatra y magister en discapacidad intelectual de la Universidad Autónoma de Barcelona, Ramón Novell.

En la instancia la decana de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales, María Gabriela Huidobro, destacó el encuentro como una forma de ser empáticos a las necesidades de repensar la discapacidad, además de ser una manera en que la universidad “hace un aporte para construir una sociedad más justa, humana e inclusiva”. En su discurso agregó que la inclusión “no es solo integración, sino abrirse al aporte y enseñanza que el otro puede entregarnos”.

Y para generar ese intercambio de conocimiento el psiquiatra español Ramón Novell realizó la charla “Discapacidad intelectual, enfermedad mental y dificultades en la regulación de las emociones y la conducta. Hacia un modelo de coordinación socio-sanitaria”, donde reforzó la importancia del trabajo interdisciplinario, según su experiencia como jefe de la unidad de salud mental de personas con discapacidad intelectual del Instituto de Asistencia Sanitaria de Girona, España.

El psiquiatra es pionero en el tratamiento de la enfermedad dual, entendida como aquella que se presenta en personas con discapacidad intelectual y problemas de conducta o enfermedad mental.

Para Novell, uno de los puntos más importantes del tratamiento son las actitudes de los profesionales y la red de trabajo, discusión y evaluación con todos los involucrados con el paciente. La experiencia en Barcelona da cuenta de mesas interdisciplinarias que incluyen médicos, proveedores y familia, entre otros actores, quienes se reúnen una vez al mes para actualizar la información de los procesos y revisar la situación de cada paciente.

Uno de los problemas que según Novell son decidores a la hora del tratamiento es cuando se atribuye la enfermedad a la discapacidad que presenta el paciente. Es por lo que algunos especialistas no realizan un tratamiento, a pesar de que una enfermedad mental debiese ser diagnosticada y tratada. Dentro de su exposición Novell presentó el caso de un paciente autista con trastorno bipolar.

La participación de los asistentes, tanto en las conclusiones de ejemplos como el mencionado, o la necesidad de mesas interdisciplinarias, fue permanente. Los jóvenes se mostraron interesados en la metodología de trabajo y coordinación de los actores planteada por Novell.

¿Qué aconseja a las nuevas generaciones dispuestas a generar cambios como la metodología de trabajo multidisciplinaria?

Hay que ser ambiciosos, pero no ilusos. Los grandes cambios se consiguen con pequeños pasos. Entonces si localmente empezamos a coordinarnos entre servicios sociales, de salud, el municipio, hablando de cuestiones concretas, poco a poco se irá generando ese cambio que luego se traducirá en políticas más amplias, que impliquen decisiones que recomienden que esa es la forma de trabajar.

¿Cómo pasar esa barrera confrontación y defensa de los intereses individuales para llegar al trabajo conjunto?

Cuando se resuelven casos y necesidades. Cuando tienes un punto de vista colaborativo, coordinado, teniendo en cuenta que lo importante es la persona, ahí empezamos a proponer, desde diferentes ámbitos sociales y sanitarios, dejando aparte aquello que tiene que ver más con lo administrativo. Si pasamos a tener en cuenta qué es lo que tiene que ver con la satisfacción de la persona, poco a poco se va construyendo. Ahora es imprescindible el que nos sentemos y necesario para poder avanzar, nosotros lo hacemos constantemente y no solo en esas reuniones, sino que diariamente.

¿Para eso es necesario un buen diagnóstico?

Hablo como psiquiatra, pero dicen que soy un psiquiatra atípico. El diagnóstico es importante pero no tan importante. Yo prefiero hablar de hipótesis, de aquello que está sucediendo, más que de un diagnóstico concreto. Diagnosticar una depresión es importante porque la puedes tratar y no relacionarla con la discapacidad, pues menudo favor le hacemos a la persona. Pero el diagnóstico en sí no tiene que convertirse en un estigma o una etiqueta que también identifica a esa persona como tal o cual patología. Igual que en la población general el diagnóstico puede ser una herramienta de trabajo, pero puede ser también un arma contra la persona, depende de cómo lo utilices.

El “Congreso de Discapacidad Intelectual: Educación, salud mental e inclusión social y laboral”, se realizó en el marco de un proyecto DEA (2018-06) adjudicado por el equipo del Programa Diploma Habilidades Laborales (Santiago) y su directora María Theresa Von Furstenberg. En la instancia se destacó la necesidad de realizar un trabajo permanente para el logro de una real inclusión, la que requiere de una mirada interdisciplinaria y el intercambio de experiencias que optimicen su abordaje en el quehacer profesional.

Además de la charla realizada por Novell, los académicos y estudiantes participaron de mesas temáticas que consistieron en: “El ajedrez como herramienta para mejorar las habilidades escolares”, “La inclusión educativa”, “La calidad de vida”; según relatos y experiencias, entre otras. El congreso se dividió en dos días de trabajo, entre charlas y discusión participativa.

 

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