Educación y Ciencias Sociales

Hasta la UNAB llegó el psicoanalista y docente Psychoanalytic Studies Program de la Columbia University New York, quien se encontró con estudiantes y académicos de la casa de estudios.

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Durante tres jornadas el psicoanalista y docente del programa Psychoanalytic Studies de la Columbia University New York, Dr. Marcus Coelen dialogó con parte de la comunidad de UNAB. Sus principales temas giraron en torno a los inicios y los devenires del psicoanálisis, cómo éste se ha ido abriendo paso entremezclándose y separándose de distintas disciplinas, por ejemplo, a partir de la pregunta por la práctica psicoanalítica.

La visita se realizó en el marco del proyecto Fondecyt Regular titulado ‘Lengua, traducción, pensamiento: Hegel – Freud – Hamacher’, cuyo investigador responsable el Dr. Niklas Bornhauser se encargó de las traducciones, cuando fueron necesarias. En tanto el coinvestigador, Gustavo Bustos participó en la conversación entre Coelen y los asistentes. En la instancia detalló la importancia de la visita de Coelen a UNAB, esto para comenzar la discusión desde la raíz del ejercicio del psicoanálisis, que en su comienzo es un ejercicio clínico, pero que pronto abre una discusión sobre quienes podrían ejercer el psicoanálisis

En su conferencia, dirigida a estudiantes de la carrera de Psicología, Coelen problematizó la escena de constitución del psicoanálisis, tal como es proyectada retroactivamente, en la cual convergen distintas prácticas discursivas y no-discursivas, entre ellas la medicina, la filosofía, la literatura y la psicología, que en aquel momento era una disciplina de laboratorio, preocupada del estudio experimental de fenómenos tales como la percepción, la atención y de la memoria, con el objetivo de lograr el anhelado reconocimiento como disciplina científica según el criterio de las ciencias fácticas o duras. Es en este contexto histórico es donde se plantea la pregunta: ¿qué hay que hacer para poder ejercer psicoanálisis?

“La conclusión a la que llega Freud, si es que se puede hablar de conclusiones, es que para ejercer  el psicoanálisis primariamente se debe estudiar psicoanálisis, no ser médico, psicólogo o literato. Esa es la hipótesis, que el psicoanálisis es una disciplina que, si bien dialoga con algunas disciplinas, y es atravesada por otras, finalmente es autónoma y se tiene que validar desde y por sí misma”, acota Bornhauser en base a lo expuesto por Coelen.

En la instancia se explicó que hay relaciones históricas con otras disciplinas. Es el caso del neurólogo austriaco que incursionó en la literatura, escribió sobre textos literarios que lo llevaron a obtener en Alemania un premio entregado fundamentalmente a escritores. “Desde ahí la relación, luego el psicoanálisis se relaciona, pero lo hace desprendiéndose, marcando sus diferencias. Así, por ejemplo, hay una relación de reciprocidad con la literatura, basada en la exploración de las fronteras disciplinares y de los supuestos o principios que no compartidos” detalla el académico de UNAB.

Uno de los puntos de discusión del encuentro con Coelen fue su planteamiento de discutir qué es lo que separa el psicoanálisis de otras disciplinas. Para Bornhauser es claro que desde aquí se vuelve al punto de origen, el ejercicio clínico. “El psicoanalista trabaja con el malestar de la gente, con su sufrimiento. Más allá de que hay quienes han planteado pensar al paciente como un discurso o un texto, el ejercicio psicoanalítico está atravesado por una relación transferencial particular, comparable pero no idéntico con otras relaciones, por muy productivas que estas sean”, especifica.

Es así como lo que en principio pareciera ser un mismo problema, luego de encuadrarlo, verbalizarlo y proyectar la viabilidad y el horizonte de expectativas de un eventual tratamiento, al ser abordado desde el psicoanálisis o la psiquiatría, se abren paso distintos intentos de responder o precisamente de no responder a la demanda despejada en cada caso.

“El descubrimiento de Freud, la puesta al descubierto de lo inconsciente, conforma un quiebre en las maneras de producir saber que tiene consecuencias, llamémoslas prácticas, radicales. La ruptura que se produce en la continuidad ilusoria del sentido común, por muy ilustrado que se pretenda, inaugura nuevos espacios de discusión que perviven hasta ahora, renovándose con cada revisita y relectura de Freud”, aclara Bornhauser.

La visita de Coelen tiene un valor institucional, ya que en los encuentros pudieron confirmar que hay grupos trabajando en torno a este tema, tanto en UNAB como en la Universidad de Columbia, desde ahí comenzaría un diálogo entre las partes. “Hay un fondo común o un punto de partida en común algo que para nosotros es un antecedente relevante, ya que permite salir del aislamiento, contrastar ciertas hipótesis y revisar los propios presupuestos y prejuicios del pensar a partir del encuentro con el otro”, agrega el académico de psicología.

Tras los encuentros de Coelen con los académicos se esbozó la posibilidad de repetir esta visita, viajar a Columbia para participar en un coloquio, además de armar grupos estables de trabajo. En suma, se trata de cooperación científica e investigación conjunta para avanzar en el campo del psicoanálisis.

En UNAB el doctor Marcus Coelen realizó una conferencia internacional dirigida a los estudiantes, con el objetivo de problematizar los requisitos y las condiciones de posibilidad el ejercicio o la práctica psicoanalítica. Además, trabajó en un workshop con académicos de UNAB, destinado a pensar cómo se relacionan, de la mano de Nerval, Kleist y Artaud, entre otros, los extremos de la literatura y el psicoanálisis.

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