Bachillerato en Humanidades

Registraron las experiencias vividas por los académicos en una plataforma, a la que se accedía a través de los códigos ubicados al fondo de una piscina.

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Para quienes fueron parte del Laboratorio de Aprendizaje (LAp), que se realizó en 2018, fue una sorpresa entrar a la sala de clases y encontrar una piscina en el medio. En el fondo de ella vieron los códigos QR que a través de la aplicación los conducían a fotografías y videos, el registro de ciertas experiencias que mostraban sus propios proyectos realizados durante el año.

“El concepto que aplicamos en el montaje es que caían gotas a una fuente de agua en representación de la memoria. Por eso se trataba de elementos que caían y que podían rescatar para poder tenerlos en su propio celular”, indicó Alfredo Campos, secretario académico de la Carrera de Educación Física, quien realizó el montaje junto al equipo LAp, y que sorprendió a los académicos.

La muestra fue parte de la cuenta pública que se ejecutó de una forma diferente, la manera de aplicar lo que han incentivado desde que partió LAp, la innovación educativa desde el arte y ahora con el uso de herramientas tecnológicas.

“Quisimos mostrar cuál ha sido el trayecto que tenemos hasta acá. Nosotros vemos que los estudiantes, en su mayoría, logran percibir que hay un cambio en sus salas de clases. Y los profesores universitarios, todos expertos en su materia, comenzaron a cambiar sus formas de vivir la educación en este ámbito de educación superior y vivirlo desde una perspectiva más amplia, más interdisciplinaria, más artística. Entonces hay un nuevo lenguaje que queremos que sea el lenguaje que nos represente como Escuela de Educación de aquí en adelante”, explicó la directora del Laboratorio de Aprendizaje, Carmen Gloria Garrido.

Laboratorio de Aprendizaje

LAp está instalado en la Escuela de Educación y pretende un rediseño en el aula. “Este rediseño se realiza desde el punto de vista metodológico y también desde el espacio, la espacialidad de la clase debe cambiar y la forma de relación profesor alumno también”, agregó Garrido. En LAP apuestan por el diseño de una gramática espacial diferente, a salir de la explicación y que el estudiante se auto explique, vivir los procesos de autonomía combinando el arte y la educación desde un carácter reflexivo.

En 2017 los académicos realizaron 17 proyectos, anteriormente fueron 24 proyectos, muchos de ellos han destacado por sus innovaciones. LAp cuenta con un artículo publicado en una revista indexada y quieren seguir avanzando en ese campo.

En el Laboratorio han participado todos los profesores jornada y los directivos de Viña del Mar, Santiago y Concepción, pero desde ahora esperan que participen todos los profesores adjuntos. “La meta es que nadie entre a la escuela de educación sin un proceso de inducción de lo que es LAp. Ahora casi todos los profesores y estudiantes saben qué es LAp, pero no todos han vivido la experiencia, entonces queremos que la vivan como una situación casi obligatoria”, agregó Garrido.

LAp partió fundamentalmente por la vinculación de arte y educación, mientas que la tecnología era usada en un rango marginal. “Pero poco a poco nos damos cuenta de que es necesario ir incorporando tecnología porque nos facilita muchísimo muchas cosas”, señaló la directora.

Para sumar esos conocimientos los directores han tomado cursos de ese tipo de herramientas para empezar a trabajar LAP también desde la tecnología. Según detalló Garrido: “los códigos QR usados en la cuenta fueron un adelanto para mostrar las cosas de una manera distinta, ya que los alumnos también deben usarlo y esperamos que lo hagan en el aula de una forma didáctica”.

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