Educación

Seis países y sus tradiciones fueron representadas por los alumnos de Licenciatura en Educación Física en la Fiesta de Tradiciones EFI “O´nde Juan Rayuela. Decidieron celebrar el 18 anticipado con parte de las distintas culturas que integran el país.

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La celebración de Fiestas Patrias comenzó diferente en UNAB. Los estudiantes no solo tomaron las tradiciones chilenas, esta vez miraron el contexto y la multiculturalidad que existe en el país. Con comida, trajes, juegos e historia, hicieron un recorrido por los otros cinco países que debido a la alta migración están presentes en Chile.

El “Juego como recurso pedagógico” es el ramo que impartía el profesor Juan Rayuela a los estudiantes de segundo año de la carrera de Educación Física. Tras su fallecimiento los alumnos decidieron nombrar a la jornada Fiesta de Tradiciones EFI “O´nde Juan Rayuela, con las que buscaron enseñar sobre la cultura de Perú, Venezuela, Chile, Colombia, Bolivia y Haití.

La iniciativa surgió de los alumnos, algunos de ellos nacidos en el extranjero y otros con raíces en el exterior, desde ahí las ganas de realizar una jornada realmente inclusiva. Mientras la decisión de qué países integrar se tomó tras investigar desde dónde llega la mayor cantidad de inmigrantes.

“Hace tres años nació la primera iniciativa de juntar a todas las secciones y hacer estas fiestas de tradiciones. Este año el sello distinto es que quisimos hacer una fiesta inclusiva en pos de la multiculturalidad”, explicó la académica de Educación Física Lissette Cerda.

De Bolivia tomaron la historia, sus héroes y riqueza geográfica. Pero también su cultura a través de los trajes, una representante de esa área fue Marcela Díaz, quien se consiguió un traje típico de Potosí, uno de los nueve departamentos en los que se divide el país.

Para informar imprimieron pequeños folletos que distribuyeron entre quienes se interesaron por saber más. “Nosotros teníamos en mente tener a Bolivia por su cultural. Los héroes patrios les llamaron la atención a varios compañeros al momento de investigar, mientras otros se encantaron con la geografía, la historia y la guerra con Chile”, contó Díaz.

Para Soledad Díaz, de tercer año de Educación Física, Haití fue un descubrimiento. “Nos pasó que no sabíamos que había sido el primer país en independizarse de América y el Caribe, por ejemplo, y que después de eso toda América y el Caribe se empezó a independizar, porque ellos se revolucionaron contra los franceses y fue un golpe para romper con la esclavitud. Entonces vimos una gran revolución desde ahí”, comentó.

El grupo rescató la riqueza histórica pero el desafío fue tomar una cultura totalmente ajena. “Hay muchos haitianos en Chile, pero no conocemos de ellos. Los primero que nos llamó la atención fue el idioma, llegan a Chile sin saber absolutamente nada, notamos que es una vía de escape desesperada. Entonces hay que solucionarlo y por eso encontramos que era tan importante dar a conocer Haití a la gente. Y fuera de que ellos pongan de su parte aprendiendo nuestro idioma nosotros debemos recibirlos de mejor manera y aprender sobre su cultura”, concluyó Soledad Díaz.

Al planificar la exposición sobre Perú el equipo dividió la costa, la sierra y la selva peruana, ya que notaron sus marcas por esa diferencia. Partieron por la costa y en homenaje consiguieron los ingredientes típicos del ceviche.

“Creemos que la comida es una conexión con las personas, una manera en que entregan cariño. La comida es muy importante para nosotros porque muestra cultura, los platos e ingredientes tiene historia”, comentó Lucas Osaque, uno de los integrantes del grupo y que entregó su conocimiento y raíces ya que es de familia peruana.

La misma separación geográfica realizó el equipo de Chile, que rescato norte, centro y sur del país. Constanza Severino explicó que los once alumnos se prepararon por un mes buscando comidas típicas de la zona norte, bailes y juegos.

“En la zona centro decidimos destacar el mote con huesillo por lo tradicional y cocinamos el pebre chileno. En la zona sur destacamos los juegos típicos porque la mayoría son de allá y un compañero se vistió como chilote. De la zona norte tomamos a un minero y trajimos cosas típicas como la picota, los cascos, trajes de la tirana y caporal”, explicó Severino.

La música de Venezuela fue lo que atrajo el interés del equipo de estudiantes, quienes se dieron cuenta de la importancia de la historia y personajes como Simón Bolívar. “Yo personalmente descubrí ese pasado porque mi mamá es venezolana entonces, investigando me di cuenta de detalles de la música del país”, contó Lías Aguirre.

Tonadas para ordeñar las vacas con el “cuatro venezolano”, usado en el campo por la importancia de la agricultura, fueron parte de las sorpresas que descubrió el equipo. “Lo que más nos llamó la atención fue el baile, si bien no es igual a la cueca tiene un aire muy similar”, agregó Aguirre. Los estudiantes también se dedicaron a cocinar arepas y la Guasacaca, una salsa típica.

Mientras Colombia fue representada por el equipo de 12 estudiantes que rescató los juegos, en los que encontraron similitudes a otras practicados en el resto de Sudamérica como el luche, típico en Chile y que en Colombia llaman La Goloza”. Los jóvenes tomaron La Goloza y representaron en él las regiones naturales de Colombia.

La comida principal fue la Arepa colombiana, que complementaron con el ají colombiano, preparado por uno de los estudiantes que aprendió la receta y buscó los ingredientes más similares al original. “Lo preparé yo y a todos les gustó y sobre todo esa combinación de arepa con el ají colombiano que se fue rapidísimo”, contó Nicolás Verdugo.

 

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