Educación y Ciencias Sociales

La directora de la Escuela de la Escuela de Educación Carmen Gloria Garrido se refirió a los cambios curriculares, la omisión de historia y educación física en tercer y cuarto medio.

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El anuncio de gobierno de generar un cambio curricular en la educación media generó reacciones en la academia. La directora de la Escuela de Educación y del Laboratorio de Aprendizaje LAp, Carmen Gloria Garrido se refirió a ese tema, a la omisión de Historia y de Educación Física.

A través de una columna, publicada en Crónica de Chillán, Garrido explicó que con esa medida no se realiza un cambio profundo en la educación ya que no soluciona el problema de fondo. Para la académica UNAB es necesario cambiar la forma de enseñar en el aula, e incluso transformar los mismos espacios donde se realizan las clases.

 

 

La educación que no cambia

He leído los análisis respecto a los cambios curriculares y la omisión de Historia y Educación física en tercer y cuarto medio, donde pareciera que, con unas asignaturas nuevas, acorde a los tiempos, es posible lograr las competencias del estudiante del siglo XXI que tanto se necesitan.

Ciertamente hay cosas que se deben conservar y otras que deben cambiar, pero no es posible pensar que con la ausencia de algunas asignaturas se logrará el anhelo de una educación coherente a los tiempos y necesidades futuras.

El problema de fondo no se toca, sigue incólume porque no cambia lo que debe cambiar; la racionalidad formativa, la concepción profunda de la formación de niños y jóvenes. No se reconoce a las nuevas generaciones. No se les reconoce en el desarrollo de las asignaturas ni que habitan en un mundo de la información. Tampoco la necesidad en el aula de iniciar tempranamente en la filosofía, emocionalidad e historicidad. Con ello no se reconoce que debe cambiar el espacio de aula y el modo de hacer clases.

La educación no se arregla con un par de asignaturas, ni con restar u omitir asignaturas. Es preciso ver lo que está pasando en la sala de clases, cómo estamos formando y en qué contexto.

Desde sus planteamientos técnicos el Mineduc tiene la obligación de avanzar hacia racionalidades formativas y espacios de aula que apunten a la clase bella de Mistral, del Humanismo Social de Hurtado, al aula como espacio de conversación, salir de colonialismos técnicos y generar espacios de experimentación pedagógica, donde ciencia, cultura, historia y filosofía son parte constitutiva y no optativa de una formación justa y necesaria.

Carmen Gloria Garrido. Directora del Laboratorio de Aprendizaje de UNAB

 

 

 

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