Carrera de Psicología de UNAB fue certificada y acreditada por cinco años
Educación y Ciencias Sociales

Se trata de una certificación obtenida mediante el Acuerdo de Doble Acreditación entre la Agencia Acreditadora de Chile y el Consejo de Acreditación de la Comunicación y Ciencias Sociales (CONAC) de México.

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Por un plazo de cinco años la Carrera de Psicología de la Universidad Andrés Bello fue certificada en el marco del Acuerdo de Doble Acreditación entre la Agencia Acreditadora de Chile y el Consejo de Acreditación de la Comunicación y Ciencias Sociales (CONAC) de México, que resolvió acreditar a la carrera hasta el año 2025, en sus jornadas diurna y vespertina.

Este proceso corresponde a un acuerdo de Doble Acreditación Internacional, un convenio de colaboración y reconocimiento mutuo focalizado principalmente en las áreas de comunicaciones y ciencias sociales.

Según indica la página de CONAC este acuerdo implica que se reconocerán y validarán las acreditaciones que realicen las áreas de comunicaciones y ciencias sociales, para carreras de pregrado y programas de nivel magíster. Es así como las instituciones de educación superior de Chile y México, que deseen obtener esta doble acreditación internacional, deberán solicitarlo al momento de contratar los servicios con las agencias respectivas. Agregan que, al tratarse de un acuerdo de reconocimiento mutuo, no será necesario realizar dos procesos de acreditación separados para obtener la doble certificación.

La noticia fue bien recibida por quienes integran la carrera, quienes ven ahora un nuevo impulso para seguir con las iniciativas planteadas y que siguen en la línea de apoyo a la comunidad. “Este proceso que nos desafía a seguir mejorando el trabajo que venimos realizando. Contar con la acreditación otorga un sello extra que dice a la comunidad de psicología, a nuestros estudiantes, egresados y futuros estudiantes que formarse con nosotros da garantía de calidad. Las acreditaciones son procesos voluntarios en los que los proyectos formativos se comparten con la comunidad de pares, quienes nos observan en todas las áreas necesarias para la formación de psicólogos y psicólogas, para, así, retroalimentarnos y pronunciarse sobre de la calidad de nuestra oferta”, señaló la directora de la Escuela de Ciencias Sociales de la UNAB, Paula Sáez.

Para la directora este reconocimiento es el resultado de un trabajo continuo y de calidad, gracias a procesos de autoevaluación amplios, de autorregulación y de mejora continua sostenidos de manera rigurosa y sistemática. “Dimos cuenta de un proyecto formativo moderno, innovador, pensado para los tiempos y desafíos actuales de la psicología. Una propuesta con carácter y diferenciada, que hace que nuestros egresados y egresadas sean reconocidos por su buena formación, desempeño y su sello diferenciador. Poseemos un equipo de académicos de primer nivel, cada uno de ellos especialista en sus áreas. Generamos producción de conocimiento relevante, tenemos una clínica psicológica que es el centro de nuestro servicio a la comunidad y un lugar privilegiado para la formación de nuestros estudiantes que deben insertarse y dialogar con los problemas reales de la comunidad”, agregó Sáez.

Contingencia y reconocimiento

Este año, producto de la llegada del Coronavirus, la Carrera de Psicología se ha visto particularmente desafiada por el trabajo extenso para mantener la salud mental de la comunidad UNAB y de los externos que han confiado en los tratamientos gratuitos que se han entregado. Por lo anterior este reconocimiento llega en un momento clave para quienes son parte de los equipos de académicos, directivos, alumnos y egresados.

“Chile está cursando un proceso de cambio social y el mundo está sufriendo una pandemia que nos ha impactado y que dejará importantes consecuencias para la salud mental de la población. Hay una transformación de subjetividades en el ámbito social que nos exige incorporar nuevos paradigmas y estándares para un nuevo mundo más inclusivo, más diverso y menos desigual. La psicología debe pensarse como una propuesta que contribuya a una mejor sociedad, más reflexiva, menos apresurada, más solidaria y con mayores exigencias éticas”, agregó la directora de la escuela.

Sáez recordó que esta pandemia ha provocado procesos de encierro, miedo y dolorosos duelos “cuyos efectos se dejarán oír con mucha fuerza, por lo que los psicólogos y psicólogas deberemos estar a la altura de este desafío inmediato. Pero, también, como comunidad de psicología debemos repensar la salud mental y el ejercicio disciplinar de una manera más amplia e innovadora. Los malestares y la construcción de nuevas subjetividades lo exigen.

Para la académica, la llegada del Covid-19 ha exigido incorporar y reflexionar sobre la tecnología, sobre lo virtual como propiciador de experiencias profundas y complementarias a la necesaria presencialidad, y pensarla como una herramienta ineludible para la formación y para el ejercicio profesional en los tiempos actuales. Agregó que en estos meses han constatado que es posible llegar a lugares y personas a los que no habían pensado llegar, mostrando que como apoyo en la salud mental es posible ejercer de manera sensible, innovadora y enriquecida. Por lo anterior considera que es necesario incorporar esa experiencia, la que también debe ser proyectada como parte de la formación actual y futura.

La directora de la Escuela de Psicología destacó que durante este período han estado presentes con la activa participación de estudiantes y profesores, brindando atención psicológica y acompañamiento remoto y gratuito a la comunidad. “Nuestro desafío y exigencia es seguir presentes en este momento relevante para el país, lo que consideramos no solo nuestro deber, sino que parte fundamental para la formación de futuros psicólogos y psicólogas”, concluyó.

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