Educación Musical
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La enseñanza temprana de la música con desarrollo del movimiento, expresión vocal y creatividad debe realizarse del mismo modo que la lectura, para así entenderla, disfrutarla y poder convertirnos en creadores. Aprendizaje que además permite desarrollar habilidades y destrezas en otras áreas del conocimiento, aseguran destacados especialistas internacionales que participarán en un encuentro organizado por la U. Andrés Bello que se realizará el 7 y 8 de octubre.

La música es parte de la vida incluso antes de nacer, pero la invasión que hoy existe de ella muchas veces no permite apreciarla. La relación que se establece con este arte es fundamental para un buen desarrollo, relevancia que la neuropsicología ha destacado con múltiples investigaciones que relacionan los sonidos y melodías a determinados estímulos cerebrales.

Por lo mismo aprender música se asocia al desarrollo de habilidades y destrezas que permiten adquirir conocimientos como idiomas y matemáticas, entre otros. Pero aún existe la idea de que sólo algunas personas tienen las aptitudes para aprender música, lo que limita su aprendizaje, indica Carlos Miró, Dr. en Ciencias Musicales Del Instituto de Musicología de la Academia de Ciencias de Hungría.

“La música no puede ser un lenguaje ajeno y sólo para aquellos que tienen condiciones especiales, todo el mundo puede aprenderla”, sostiene el experto que participará en el Seminario Técnicas de la liberación emocional y didácticas aplicadas a la educación musical, organizado por la Carrera de Ecuación Musical de la U. Andrés Bello, los días 7 y 8 de octubre.

 Alfabetización musical

El que todos pueden aprender música es el gran cambio que la enseñanza musical ha desarrollado en el último tiempo. Se requiere entonces, indica Miró, una alfabetización musical masiva desde los primeros años. Para incorporarla es necesaria una enseñanza que incluya el desarrollo del movimiento, la expresión vocal y la creatividad. “Todo ello de acuerdo a las etapas del desarrollo del niño, con los métodos adecuados, sino se produce un rechazo y el aprender música se transforma en algo tedioso, sin resultados”, aclara.

Desde esa mirada, ya no será necesario ir al conservatorio para descifrar la música. De la misma forma en que se aprende a leer, dice el experto, los niños desde la educación parvularia deben aprender la música. “Si se aprende a leer es para gozar lo que se lee, lo mismo sucede con la música. Al tener conocimientos ellos tienen acceso a la literatura musical y tendrán la capacidad de elegir”, afirma Miró.

Capacidad cada vez más necesaria, en un mundo en que la música está disponible de forma desordenada e invade todos los espacios. La alfabetización permite entonces crear el gusto y la sensibilidad musical, complementa el experto chileno, que permite escoger lo que cada persona quiere y necesita de la música como vía de expresión.

¿Cómo se aprende?

La forma de aprendizaje debe ser activa. Es decir, los niños desde su etapa de desarrollo deben “hacer” música. ¿Cómo? Miró, indica que el modo es cantando, tocando con sus juguetes y sobre todo improvisando canciones. “La canción es la base de la enseñanza de la música, ya que la voz es el instrumento que todos tienen para desarrollar a través de técnicas vocales y así adquirir repertorios que enriquecen la experiencia musical”. El desarrollo de la voz es fundamental, aquellas personas que manejan su voz son más expresivas y luego tienen más facilidad para ir adquiriendo otros conocimientos musicales.

La familia no esta ajena a este proceso. Los niños están expuestos a una “contaminación sonora”, que los confunde y ellos necesitan conocer que existen repertorios bellos y menos bellos, otros agresivos y vulgares. La familia cumple entonces el rol de sensibilizarlos a través de juegos y cantos infantiles. “Los niños que tienen contacto temprano con la música tienen mejor oído y perciben mejor, gozan cantando y muchas veces se interesan en participar en coros, lo que es muy importante para tener vías de expresión propias”, resalta Miró.

Alumnos receptivos

La enseñanza también requiere de profesores capaces de enseñar y niños receptivos. Es el área que se ha dedicado a estudiar Ida Kiss, psicóloga húngara que ha desarrollado la llamada Técnica de la “liberación emocional”. La especialista, que también participará en el seminario UNAB, explica que el método permite a los profesores mantener la calma y ayudar a los estudiantes a concentrarse. Se trata de una combinación de la psicología cognitiva con la digitopuntura, que a través de golpes en ciertas zonas del cuerpo, permiten sintonizarse con las emociones fuertes o negativas.

“Los profesores muchas veces se encuentran en un campo de batalla en el aula, por lo cual necesitan métodos para realizar bien su trabajo. Con estas secuencias se calman y pueden incluso aplicarlas a sus alumnos antes de iniciar la clase, como se realiza en Estados Unidos y Europa”, indica Kiss. Los beneficios: el docente está de mejor ánimo y tranquilo lo que favorece la enseñanza y permite que los niños se concentren mejor.

Método muy importante para el aprendizaje de la música. “Aquellos niños muy inquietos o peleadores tienen dificultades para concentrarse, lo mismo sucede con los niños tímidos que necesariamente deben exponerse al cantar o tocar un instrumento”, recalca la psicóloga. La “técnica de liberación emocional” favorece entonces la cooperación entre los profesores y los niños, elemento básico para hacer música, concluye Kiss.

El Seminario “Técnicas de la liberación emocional y didácticas aplicadas a la educación musical”, se realizará los días 7 y 8 de octubre, desde las 9 horas en el Campus Casona de Las Condes (Avenida Fernández Concha 700) de la Universidad Andrés Bello.

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Paulina Sepúlveda

paulinasepulveda@unab.cl

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