06 Marzo 2026

Educación Parvularia UNAB inició año académico con reflexión sobre rol de educadoras como guardianas del relato

El investigador y narrador chileno Manuel Peña Muñoz abrió el año académico 2026 de Educación Parvularia con una charla centrada en la mediación lectora y el rol de las educadoras como transmisoras de relatos, tradiciones y experiencias literarias desde los primeros años de vida.

Este miércoles 4 de marzo, en el Auditorio del Campus Bellavista de la Universidad Andrés Bello (UNAB), la carrera de Educación Parvularia de la Facultad de Educación y Humanidades dio inicio a su año académico 2026 con la exposición “Educadoras como guardianas del relato: el valor de la oralidad en la primera infancia”, instancia que reunió a estudiantes y académicos en torno a la reflexión sobre el lugar de la literatura en la formación docente. 

La actividad fue encabezada por el investigador, historiador y narrador chileno Manuel Peña Muñoz, reconocido referente de la literatura infantil en Chile y Latinoamérica. Durante su presentación, abordó la importancia de la mediación lectora y el potencial de la palabra en la primera infancia, destacando cómo los relatos, cuentos, rimas y canciones contribuyen al desarrollo del lenguaje, la imaginación y la comunicación afectiva entre adultos y niños. 

El encuentro tuvo como propósito situar la literatura y la oralidad como elementos centrales en la práctica pedagógica de las futuras educadoras, promoviendo su rol como mediadoras culturales capaces de acercar a niños y niñas al mundo de los relatos, la creatividad y el pensamiento desde los primeros años. 

La directora de la carrera de Educación Parvularia con Mención en Inclusión en Contextos de Infancia, Geraldine Jara, destacó el impacto que tuvo la actividad entre las estudiantes, especialmente al reconocer obras del autor en sus propias experiencias educativas. “Lo más sorprendente fue que las estudiantes comenzaron a identificar los textos que el autor mostraba y había escrito, pues ellas los usan en sus lugares de trabajo con guaguas, niños y niñas, y mencionaron que, siendo muy pequeños, son capaces de reconocer cada libro con facilidad por sus preciosas ilustraciones. Algunas en su primer día de clases en la carrera ya pudieron vivir una experiencia cercana con un escritor e investigador de esta relevancia para la literatura infantil en Chile”, señaló. 

Jara también enfatizó el valor que tiene la lectura temprana en el desarrollo creativo de la infancia. “Un buen libro en las manos de un niño o una niña puede ser el inicio de una poetisa. Manuel Peña comentaba que Gabriela Mistral tenía solo la Biblia en su casa y se la leía a su abuela. Más adelante, la poetisa atribuiría su imaginación y creatividad a algunos pasajes de ese libro, como el arca de Noé o Moisés abriendo las aguas, que le permitieron trasladarse a otros tiempos desde su tierna infancia”, explicó. 

En esa línea, la académica subrayó que estas instancias buscan fortalecer la identidad profesional de las futuras educadoras. “Como carrera estamos brindando experiencias significativas a nuestras estudiantes para que se apropien de su rol como ‘guardianas de la tradición oral a través del relato’. Ellas vivieron la historia de los cuentos infantiles clásicos, muchos de los cuales vienen desde Medio Oriente. Esto le da otro significado a lo que cotidianamente desarrollan en cada jardín y sala cuna. Más bien son portadoras de magia y de tradición, abriendo mundos a esos niños y niñas que educan”, afirmó. 

Durante su exposición, Manuel Peña Muñoz profundizó en la relevancia de la oralidad en los primeros años de vida. “La importancia de la oralidad en la primera infancia radica en los cuentos narrados, rimas, juegos de palabras y canciones que estimulan en los niños y niñas el gusto por el lenguaje y la literatura”, indicó. 

El escritor agregó que “a través de los libros se estimula la inteligencia, el lenguaje y la creatividad, además de establecer una rica comunicación entre la educadora que lee el cuento en voz alta y el niño o la niña que lo escucha. El libro es un puente afectivo, lo mismo el relato oral, por eso es tan importante que las educadoras se familiaricen con los libros infantiles, los lean, aprecien sus ilustraciones y se capaciten para que sean capaces de narrarlos o leerlos expresivamente en voz alta”. 

Asimismo, destacó el desarrollo que ha tenido la literatura infantil en las últimas décadas, especialmente en su dimensión visual y estética. “Hoy día la literatura infantil ha tenido un gran desarrollo a través de libros de alta calidad estética. Sus ilustraciones juegan un papel muy importante, pues son el primer museo al que entra un niño o una niña a través de imágenes de alta calidad artística. Son estímulos muy potentes que despiertan la imaginación y los sentidos desde la primera infancia”, señaló. 

En ese sentido, advirtió sobre el impacto que tiene el acceso temprano a la literatura: “Un niño que no tiene cuentos ni libros será más desvalido en su vida adulta que uno que escuchó cuentos, rimas y canciones en su primera infancia”. 

Peña Muñoz también situó la tradición de contar historias en una perspectiva histórica y cultural. “Los cuentos orales han estado siempre presentes en la historia de la humanidad. En todas las culturas se han contado relatos, mitos y leyendas junto al fuego para interpretar lo que no tiene explicación racional. Hoy día son las educadoras las encargadas de transmitir esa sabiduría ancestral a través de la narración oral en salas cunas, jardines infantiles y escuelas”, afirmó. 

Durante la charla se revisaron referentes clásicos de la literatura infantil, como Charles Perrault, los Hermanos Grimm, Hans Christian Andersen y Gabriela Mistral, junto a autores contemporáneos como María José Ferrada y la ilustradora Paloma Valdivia. También se analizaron cuentos tradicionales como Hansel y Gretel y La Cenicienta, apoyados por una presentación de imágenes que permitió reflexionar sobre la evolución de la literatura infantil y su valor pedagógico. 

La jornada concluyó con la intervención de dos educadoras presentes en la actividad, quienes compartieron sus experiencias con algunos de los libros comentados, destacando su recepción entre los niños y niñas en escuelas y bibliotecas, donde suelen ser escogidos de manera espontánea. 

Con este encuentro, la carrera de Educación Parvularia de la UNAB inauguró su año académico promoviendo una reflexión sobre el papel de la literatura y la oralidad en la formación docente, invitando a las futuras educadoras a reconocer el relato como una herramienta fundamental para acompañar el desarrollo cultural, lingüístico y emocional de la infancia.