Economía y Derecho

El académico UNAB fue invitado por la Agrupación de Mujeres Democráticas para hablar sobre el rol del Tribunal Constitucional, especialmente en aspectos relacionados con democracia y derechos humanos.

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Hasta el Centro Cultural Michoacán de los Guindos, de la comuna de La Reina, llegó el académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Andrés Bello, Francisco Jara, para dictar la conferencia “Tribunal Constitucional, democracia y derechos humanos: un análisis crítico”.

El profesor del curso de “Tratamiento jurídico del terrorismo” de Derecho Penal, explicó que fue invitado por la Agrupación de Mujeres Democráticas debido a su interés por conocer sobre el rol y las facultades del Tribunal Constitucional.

Esto, señaló el abogado, a raíz de la visibilidad que ha tenido en diversos temas de interés público, “como las glosas de gratuidad, el tema del Sernac, en la interrupción voluntaria del embarazo, causas de derechos humanos, entonces tenían la duda, la mayoría de la gente no sabe qué es, quiénes lo componen y qué atribuciones tiene”, dijo.

De esta forma, su intervención incluyó un poco de contexto e historia, como que la Constitución es la norma más importante y que después de la Primera Guerra Mundial surgió la idea de protegerla y se expande la conciencia de proteger judicialmente los derechos.

“Luego expliqué qué es el Tribunal Constitucional chileno y cuáles son sus atribuciones, que puede controlar leyes en abstracto, pero además puede entrar a conocer casos concretos de procesos judiciales en curso. Después hubo preguntas y se generó un diálogo súper interesante”, contó Francisco Jara.

– ¿Según tu experiencia profesional, ¿eres partidario de que exista un Tribunal Constitucional en Chile?

Creo que sí es necesario que alguien pueda cautelar los derechos constitucionales, los derechos humanos, la separación de poderes. No soy hostil a esa idea, me parece que es buena, pero me quedaría con las palabras del presidente del Tribunal Constitucional alemán, que vino a Chile hace poco, de que éste no tenía que ser un actor político, algo que desconozca la voluntad popular, sino que tenía que actuar con cierta cautela. Y mi crítica a lo que ha venido ocurriendo en Chile es que se han roto muchos de esos límites y han actuado muchas veces con criterios contraviniendo directamente la ley. Quizás el caso más notorio es el de la objeción de conciencia donde quitaron palabras a la ley para alterar el sentido y el Tribunal no puede crear normas.

– ¿Crees entonces que es urgente una reforma a esta institución?

Sí y entiendo que hay varios sectores políticos que han estado discutiendo esta posibilidad. Habría que ver la posibilidad de limitar algunas atribuciones, sobre todo porque lo más preocupante es que, por ejemplo, el Presidente de la República, los ministros de Estado, los ministros de la Corte Suprema, el fiscal nacional, el contralor, pueden ser removidos por ciertas causales que están en la Constitución, pero a los ministros del Tribunal Constitucional prácticamente no hay ninguna forma de hacerlos responsables de lo que hacen, salvo por la Comisión de Ilícitos Penales, lo que llama la atención porque es anómalo que un órgano del Estado de Derecho no tenga formas de control.

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