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Cómo una forma de dar inicio al Diplomado de Relaciones Internacionales, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello invitó a expertos del mundo público y privado para conversar sobre los orígenes de la crisis y las aristas del conflicto a décadas de su inicio.

El proceso de democratización que vive actualmente Medio Oriente fue el tema central debatido por un grupo de destacados expositores durante la conferencia “La Crisis Árabe y sus Proyecciones” realizada en la UNAB. El encuentro se realizó como una forma de dar inicio al Diplomado de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello

Este encuentro, que además se enmarca en el ciclo de charlas “Actualidad en la Mira” de la UNAB, logró reunir a personalidades del mundo público y privado. Tales como Genaro Arraigada, ex ministro Secretario General de la Presidencia de Eduardo Frei; Hernán Felipe Errázuriz, Presidente del Consejo Chileno para las Relaciones Internacionales y docente  del Diplomado en Relaciones Internacionales de la Universidad Andrés Bello, además de Samuel Fernández, ex Embajador de Chile en Egipto y Raúl Sohr, periodista y analista político internacional, entre otros invitados.

Los expertos, que fueron moderados por el ex embajador en China y director del Diplomado, Fernando Reyes Matta, concordaron en que es un momento único en la historia del mundo árabe, donde sus pueblos integrantes se están acomodando a una realidad democrática. La que en paralelo es presionada por su fuerte cultura, religiosidad, creencias y su control sobre el petróleo. De hecho, más del 60% de las reservas petroleras del mundo están en Medio Oriente, convirtiéndolo en un foco de atracción y ambición para el resto del globo.

Riqueza petrolera

“Medio Oriente quiere la modernización, pero no la occidentalización”, indicó Genaro Arriagada al comenzar su exposición. A su juicio, la visión del mundo árabe es que los países occidentales se quieren aprovechar de su riqueza y emiten juicios negativos respecto a que son una sociedad condenada al retraso, con atropello a la dignidad de las mujeres y rechazo a los derechos humanos.

Para el mundo árabe, explicó Samuel Fernández, los tiempos donde prevalecían “gobiernos muy ricos, sin alternancia, escasa oposición, concentración económica, religiosidad muy marcada por la población, que asimismo presenta niveles de pobreza significativas, están generando el despertar de los habitantes y es ahí donde surge el análisis de porqué occidente no ha sido un socio estratégico para acompañarlos en este proceso que viven”.

El analista político, Raúl Sohr planteó por su parte, que los pueblos árabes han quedado prisioneros del petróleo, inmunes a la globalización y al crecimiento de la economía mundial. Se estima que los países debieran crecer a tasas de 7% anual para sostener la alta demanda laboral existente, pero en la realidad la economía avanza a cifras de 3%, lo cual no se condice con las riquezas en materias primas y los altos ingresos por la demanda petrolera.

Exportaciones chilenas

Pero, ¿de qué manera Chile se ve involucrado en esta crisis y sus proyecciones? A juicio de Hernán Felipe Errázuriz, el impacto internacional es enorme, pero Chile no debiera verse afectado mayormente. “Apenas el 0,4% de las exportaciones chilenas llegan a Medio Oriente, pero las importaciones alcanzan los 100 mil millones de barriles de petróleo, esto es, 10 mil millones de dólares. Se estima que este monto podría aumentar un 20%, dado la crisis e impacto en los precios”, puntualizó.

“Medio Oriente demorará muchos años hasta obtener la ansiada estabilidad. El camino por recorrer es largo e incierto. No podemos hablar de cambio, sino un despertar del mundo árabe, pues se están acomodando a una realidad democrática que tampoco será como las que vemos en occidente”, añadió Errazuriz.

 Lorena Iriarte
mariairiarte@unab.cl

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