Exministro Rodrigo Valdés presentó su libro “Aspectos Económicos de la Constitución”
Facultad de Economía y Negocios

El economista y expresidente del Banco Estado habló sobre las implicancias económicas de la nueva Constitución. La presentación fue una iniciativa de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello.

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El libro “Aspectos Económicos de la Constitución. Alternativas y propuestas para Chile” fue escrito por un grupo diverso de economistas y una filósofa, el cual aborda los principales puntos que los autores consideraron necesario incluir y debatir en el proceso constituyente. La edición de este texto estuvo a cargo de los economistas Rodrigo Vergara y Rodrigo Valdés.

Rodrigo Valdés, coeditor y autor del libro “Aspectos Económicos de la Constitución. Alternativas y propuestas para Chile”.

La presentación de esta obra, organizada por la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, contó con la participación de uno de sus editores, Rodrigo Valdés. El ingeniero comercial de la Universidad de Chile y doctor en Economía en el MIT, fue también Ministro de Hacienda en el segundo período de Michelle Bachelet y previamente Presidente del BancoEstado. Actualmente se desempeña como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile en las áreas de Macroeconomía y Finanzas Internacionales.

El decano de la Facultad Miguel Vargas tuvo la oportunidad de dar la bienvenida a la instancia y presentar al economista y coeditor del libro, Rodrigo Valdés, quien pudo contar a los asistentes el proceso de creación del libro, los temas más importantes que se incluyeron en él e incluso los que suscitaron mayor discusión entre los mismos autores.

 

Proceso de creación

Una característica importante de este texto es que recopila distintas propuestas sobre diversos temas de gran relevancia en materia económica que Vergara con Valdés creyeron relevante de discutir para el proceso constitucional que está viviendo Chile.

Quienes escribieron estas propuestas corresponden a un amplio rango de perspectiva u orientación política y son personajes conocidos del debate público. Entre ellos, están Sebastián Claro, economista de la Universidad Católica y exconsejero del Banco Central; Paulo Correa, vicepresidente del Banco Estado, Luis Eduardo Escobar, quien trabajó en el Fondo Monetario Internacional (FMI); Andrea Repetto, entre otros.

Si bien el exministro de Estado no quiso referirse al espectro político específico de sus coautores, afirmó que son representantes de derecha a izquierda: “no era una cosa tan de militancia, pero claramente que pensábamos distinto. La idea primera fue que queríamos escribir este libro y que fuera un ejercicio con rigor académico, pero que al mismo tiempo un ejercicio de deliberación colectiva. Lo único que fue más dirigido fue que con Rodrigo (Vergara) asignamos los autores a cada sección, y los asignamos de manera que las personas no fueran tan cercanas políticamente hablando” afirmó el economista.

En cuanto a la selección de temas que fueron incluidos en las propuestas, el expresidente del Banco Central admitió no ser experto en materia constitucional, sino que como economistas seleccionaron los temas acorde a esa mirada. El libro contempla ocho puntos, que son iniciativa exclusiva en gasto, el proceso presupuestario, forma del Estado y la gestión fiscal, Banco Central, propiedad privada, agua y minería, derechos económicos y sociales, y por último, un capítulo de Estado subsidiario y Estado empresario.

Consensos y disensos

En razón a la complejidad de los temas que se tratan en el libro, y las distintas orientaciones políticas de sus autores, se podría esperar diferencias entre ellos. Sin embargo, Valdés reconoce que a pesar de haber esperado este escenario, en cada capítulo hay grados de consenso relevantes.

“Nosotros partimos el libro pensando que lo que queríamos hacer era identificar los disensos y nos fuimos dando cuenta que estos eran mucho más tenues o sofisticados que varios consensos que se fueron dando. Aun así, igual hubo capítulos en que por razones obvias se produjo una tensión más grande, como, por ejemplo, en proceso presupuestario, Banco Central y propiedad privada no hay mucha discusión, pero en aguas hay un tema, o en derechos económicos y sociales que hay dos formas muy distintas de concebirlos”, comentó el exministro.

El agua como punto de inflexión

Rodrigo Valdés ve el tema del aprovechamiento de aguas como uno de los puntos que más produjo diferencias entre los autores. Aunque aseguró que todos parecen estar de acuerdo en considerar en la Carta Magna el agua como un bien nacional de uso público; bienes que pertenecen a todos y el Estado representa como dueños, el problema es decidir cómo se usará este recurso hídrico.

“Ninguno de los que estábamos en este grupo piensa que hay que cambiar el concepto más fundamental de que el agua tiene que aprovecharse por un privado a través de un título, que es un derecho de aprovechamiento de agua como el que tenemos hoy en día. Sin embargo, tenemos la preocupación de que ese derecho choca con otro derecho, que es el derecho al consumo humano y que también choca con la necesidad de proteger caudales y el medioambiente”, mencionó el doctor en Economía.

El autor se refirió con esto a casos como el de Petorca y localidades cercanas, donde el derecho al consumo humano se ha visto coartado considerablemente por la excesiva actividad agrícola en la producción de palta: “Lo que queremos es que la constitución lo ponga en blanco y negro, que este aprovechamiento del agua está restringido por dos cosas: el derecho al consumo humano y la protección al medioambiente. En el fondo estamos diciendo que los derechos de aprovechamiento son algo parecido a la propiedad privada, pero hay casos en que a uno le restringen esa propiedad privada por razones mayores y no lo tienen que indemnizar”, agregó.

Crisis de confianza

La instancia finalizó con una intervención del decano de la Facultad de Economía y Negocios, Miguel Vargas, quien consultó al exministro de Haciendo sobre la crisis de confianza que se ha incrementado en la sociedad chilena con respecto a las instituciones, y si el diseño constitucional puede tener un impacto positivo para mitigar esta situación.

Ante esto el autor se mostró optimista con respecto a cómo la convención constitucional puede ser una herramienta efectiva para devolver la confianza a la ciudadanía, a pesar de las diferencias políticas que puedan existir en el transcurso. “La élite se separó de la no élite, creo que tuvimos muchos escándalos de distinto tipo que dieron la percepción de que las reglas no son iguales para todos. Eso fue muy fuerte con los temas de colusión, financiamiento de la política, hasta con los curas. Creo que la Constitución, más que por reglas mismas, sino que el proceso constitucional, es un proceso muy importante para que el contrato social se renueve y parta limpio”, concluyó el economista.

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