Contador Auditor

Los estudiantes se unen para apoyarse mutuamente en esquemas de tutoría entre pares y gracias a este sistema, la carrera ha mejorado la tasa de aprobación de todas las asignaturas y hoy se acerca al 85%.

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Permitir que los alumnos enseñen a otros, puede sonar atemorizante para algunos profesores, ya que a menudo les preocupa que sus estudiantes no manejen bien todos los temas o podrían no contar con los conocimientos suficientes para enseñar a sus compañeros. Sin embargo, en la carrera de Contador Auditor de la Sede Viña del Mar de la Universidad Andrés Bello (UNAB), están convencidos de que es una excelente manera de aprender.

“Las tutorías solidarias, son una estrategia educativa que opera bajo una modalidad de enseñanza extremadamente simple, donde un estudiante asume el rol de maestro (tutor) y el otro es el alumno. La aplicamos en todos los cursos desde primer año y todos los estudiantes pueden ser tutores y toturiandos”, explicó Pedro Lay, Director de la carrera de Contador Auditor de la Sede Viña del Mar.

Sobre este punto, investigaciones recientes como una realizada por la revista académica Memory & Cognition (impact factor 2.457), indican que los estudiantes que enseñan a otros tienden a obtener mejores resultados en las pruebas que aquellos que no lo hicieron. Las investigaciones evidencian, además, que este tipo de tutorias, hace el rendimiento del alumno más eficiente, pero también aumenta el del tutor.

Una vez finalizada la primera prueba solemne, cada profesor a cargo de un curso selecciona a los alumnos con mejor resultado en este primer examen, previa consentimiento del director de la escuela, para convertirse en tutores de su curso y de sus propios compañeros, siempre bajo la estricta supervición de cada profesor de la asignatura.

“Gracias a este sistema, hemos mejorado la tasa de aprobación de todos los cursos, la cual hoy se acerca al 85% de todos los alumnos de la escuela. La nota promedio está cerca del 5,0 dentro de los estudiantes diurnos y vespertinos. Durante la primera versión de esta tutoria, fueron tutoriados 16 alumnos y un 75% de ellos, aprobó todas las asignaturas, incluidas, las asignaturas del departamento de matemática y un  91,7%, los que aprobaron las asignatura de la escuela”, comentó Lay.

Co-creación

Además de los beneficios en el rendimiento académico, el sistema ha demostrado ayudar a construir la confianza de los estudiantes y afianzar sus niveles de responsabilidad. “Ha significado generar escuela, identificación con ella. Este año quisimos mejorar el sistema y lo implementamos en las 3 sedes bajo la misma estructura. Todos los tutores cumplieron hasta el final y lo máximo de tutorías que pueden hacer son dos”, apuntó Lay.

Para Angelo Arenas, alumno de 4to  año de la carrera de Contador Auditor de la Sede Viña del Mar, “ser tutor solidario es muy formativo para nosotros como estudiantes, ya que tenemos que debemos ser mas exigente con nostros mismos, exigirnos estar a la altura para poder poder resolver dudas y brindar apoyo. Este sistema, además nos ayuda a estrechar lazos con nuestros compañeros, sobre todo con aquellos a los que no conocíamos en profundidad. Asi como también asumir la responsabilidad de ser muy riguroso en los contenidos, horarios, etc”, señaló

“Todo estudiante siente que es mejor alumno no cuando se saca un 7, sino que es mejor cuando es capaz de compartir su conocimiento con los demás. El nombre de la tutoría lo puso el centro de alumnos de escuela y ellos administraron el tema, ellos coordinaron el asunto y yo lo controlé. Las clases se tienen que hacer en la facultad porque tiene que ser muy responsable el control de las tutorías”, puntualizó Pedro Lay.

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