12 Enero 2026

Economía cierra en positivo con desafíos laborales 2026

El último reporte del Instituto de Políticas Púbicas de la Universidad Andrés Bello del año 2025 consignó un aumento intermensual de +1,8 puntos en el Índice Económico IPP UNAB, el cual provee un panorama general de la actividad nacional. Al igual que en el mes anterior, todos los subcomponentes registraron incrementos - consumo (+4), situación macroeconómica (+2,7) y en las expectativas (+0,1)-, lo que permite finalizar este año consolidando el estado general de la economía en la zona más favorable “bien y mejorando”.

El último informe del Barómetro de la Economía Chilena, instrumento que monitorea mensualmente el comportamiento de diversas variables de interés, entregó un alentador balance de fin de año: con un nuevo repunte en la actividad intermensual en diciembre (+1,8), el 2025 finaliza con una economía más recompuesta que a principios de año, proyectando un 2026 con aún mejores perspectivas.

En síntesis, el análisis elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello reportó que, en diciembre, se generaron siete movimientos dentro los indicadores que estudia el instrumento: tres fueron en sentido positivo –remuneraciones reales, confianza de los consumidores y tasa promedio de crédito de consumo- y cuatro en dirección negativa -IMACEC, incertidumbre económica, exportaciones, y saldo en cuentas corrientes y depósito a plazo-.

Así, de los 24 indicadores que componen el Barómetro de la UNAB, el 25% se ubicó en el cuadrante más favorable “bien y mejorando”, correspondientes a las remuneraciones reales, la tasa de crédito hipotecario, la confianza de los consumidores, el precio del cobre, el IPSA, y la tasa promedio del crédito de consumo. En tanto, en la zona “bien, pero empeorando” se localizó el 12,5%, reuniendo a la incertidumbre económica, la creación de empleos y las exportaciones. En tanto, un 8,3% se posicionó en el área “mal, pero mejorando”, incluyendo al dólar y la inversión extranjera directa. Por último, otro 8,3% de los indicadores se localizaron en el peor cuadrante “mal y empeorando”, correspondiente al IMACEC, y al saldo en cuentas corrientes y depósito a plazo.

En cuanto a los componentes que no registraron variaciones, el cuadrante “bien y sin cambios” concentró el 29,2% del total, encontrándose en él la inflación, la deuda neta del gobierno, lo deudores morosos, la participación laboral, el riesgo país, la participación laboral femenina y la tasa de informalidad. En contraparte, el área “mal y sin cambios” agrupó el 16,7% de las variables, dentro de las que se encuentran el desempleo, la confianza empresarial, la tasa de ocupación y el índice de avisos laborales de internet.

 

Índice Económico IPP UNAB y subíndices

En el último mes del año, el informe de la Universidad Andrés Bello -cuyo cierre se realizó con las cifras vigentes al 15 de diciembre- reveló que el Índice Económico IPP UNAB registró un ascenso en su variación intermensual de +1,8 puntos, alza que consolida el incremento experimentado en noviembre de +5,2 puntos. De esta manera, el Índice IPP UNAB logró un valor de 27,7 puntos en diciembre, consolidando su posición en el cuadrante “bien y mejorando”.

Subíndice de expectativas

Este subcomponente registró un leve incremento intermensual de +0,1 puntos, pasando de 39,9 a 40 puntos, lo que permitió su afiatamiento en el área “bien y mejorando”. Dentro de él ocurrieron dos cambios de cuadrante: uno negativo y uno positivo.

economía chilena cierre 2025

economía chilena cierre 2025

El movimiento positivo se registró en la confianza de los consumidores, que registró un aumento intermensual desde 43,0 a 43,7 puntos, desplazándose desde el cuadrante de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”. Según el informe de Ipsos, este avance se explica principalmente por una mejora en las expectativas respecto de la situación económica futura y del empleo, así como por una percepción algo más favorable de la situación personal de los hogares, aunque subraya que aún el nivel de confianza continúa siendo bajo en términos históricos y comparativos.

Por el contrario, el movimiento desfavorable lo registró la incertidumbre económica, que se desplazó desde el cuadrante de “bien y sin cambios” a “bien, pero empeorando”, tras aumentar desde 127 a 136,4 puntos. Si bien este movimiento constituye un deterioro relativo, el indicador continúa ubicándose en niveles favorables, lo que permite interpretar este resultado más como un ajuste puntual que como un cambio estructural en el clima económico.

Subíndice de situación de los consumidores

Este subíndice volvió a mostrar un avance al subir de 13,4 a 17,4 puntos, fortaleciendo su permanencia en el cuadrante más positivo “bien y mejorando”. En él hubo tres cambios de cuadrante: dos positivos y uno negativo.

Dentro de los movimientos favorables destacan, en primer lugar, las remuneraciones reales, que aumentaron un 2,4% superando el 1,4% del mes anterior, lo que provocó un desplazamiento de cuadrante desde “bien, pero empeorando” a “bien, pero mejorando”.

El segundo cambio positivo dentro de este subíndice corresponde a la tasa promedio de crédito de consumo, que registró una caída interanual de 0,55 puntos porcentuales, ubicándose en torno a 18,05%. Esta mejora permitió que la variable se desplazara desde la zona “mal y empeorando” hasta “bien y mejorando”, constituyendo uno de los avances más relevantes dentro de este subíndice.

En contraste, el cambio negativo se observó en los saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo, que se desplazaron desde “mal, pero mejorando” hacia “mal y empeorando”. Si bien el saldo bruto acumulado de estos instrumentos aumentó, al ajustar por crecimiento poblacional y por inflación se observa una caída en términos reales per cápita, sugiriendo que, pese al mayor monto nominal, los hogares estarían perdiendo capacidad efectiva de ahorro líquido. En particular, la variación real interanual fue de –1,14% en el último mes, profundizando la caída registrada en el período previo, que había sido de –0,85%.

 

Subíndice de situación macroeconómica

Por último, el subíndice de situación macroeconómica registró un aumento de +2,7 puntos al pasar de 9,9 en noviembre a 12,4 puntos en diciembre, asegurando su permanencia en el cuadrante “bien y mejorando”. En este subcomponente se consignaron dos cambios negativos dentro de sus variables.

El primero de ellos fue, según consigna el informe del IPP UNAB, el IMACEC. Este se desplazó desde el cuadrante de “bien y mejorando” a “mal y empeorando” tras registrar una variación interanual de 2,2%, por debajo del 3,3% observado el mes anterior, lo que implica que el nivel de crecimiento continúa siendo bajo en relación con lo deseable. Al desagregar por sectores, la actividad comercial mostró un crecimiento interanual de 8,1%, impulsado tanto por el comercio mayorista —asociado a mayores ventas de maquinaria, equipos y alimentos— como por el comercio minorista, especialmente en grandes tiendas y establecimientos especializados de vestuario. Por su parte, el sector servicios registró una expansión de 2,5% en doce meses, liderada por los servicios personales, en particular salud, y en menor medida por el transporte.

El segundo cambio desfavorable se encuentra en las exportaciones, que pasaron desde la zona “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”, dado a una variación interanual de un 5,5%, menor al 10,5% del mes anterior. Sin embargo, si bien esto representa una caída en términos relativos al año previo, las exportaciones continúan creciendo y esta variable sigue ubicándose en terreno positivo.

Conclusiones

El análisis del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello concluyó que estos movimientos hicieron que la economía chilena se expandiera en diciembre, lo que se refleja en un repunte intermensual de +1,8 puntos en el Índice Económico IPP UNAB y, especialmente, por la consolidación de los tres subíndices en el cuadrante más favorable del Barómetro, “bien y mejorando”.

economía chilena cierre 2025

El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, señaló que al cierre del 2025 “la economía evidencia señales claras de normalización macroeconómica, especialmente en las condiciones financieras y externas del país, pero es necesario recordar que la tarea no está finalizada: aún persisten desafíos significativos en la estabilización del mercado laboral y en la recuperación de la inversión. A pesar de ello, el país recibe el 2026 y al nuevo gobierno con una mayor fortaleza económica respecto a comienzos de año, y todos sus subcomponentes macroeconómicos, de consumidores y expectativos consolidados en terreno positivo”.