Doctorado en Odontología Traslacional UNAB obtiene su primera acreditación por tres años
Comisión Nacional de Acreditación resolvió acreditar este doctorado por el período máximo que puede otorgarse a programas que aún no cuentan con egresados.
El Doctorado en Odontología Traslacional de la Facultad de Odontología de Universidad Andrés Bello (UNAB) fue acreditado por tres años por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), el período máximo que puede otorgarse a un programa que aún no cuenta con egresados.

odontología traslacional
Este resultado respalda la solidez y calidad académica de una iniciativa de formación doctoral diseñada, desde su origen, con estándares de investigación de excelencia.
Para la directora del programa, Dra. Denisse Bravo, esta acreditación confirma que la visión con la que fue creado el doctorado era la correcta. «Buscamos formar investigadores que generen conocimiento científico de alto nivel y que sean capaces de transformarlo en soluciones concretas para mejorar la salud de las personas», señala.
La CNA evaluó la propuesta del programa en sus aspectos centrales: la calidad del cuerpo académico, las líneas de investigación, el plan de estudios, la infraestructura y la capacidad institucional para formar investigadores. En ese marco, el doctorado destacó por contar con académicos de trayectoria científica consolidada y alta productividad, organizados en torno a líneas de trabajo interdisciplinarias orientadas a la salud oral.
«El Doctorado en Odontología Traslacional representa la apuesta de la facultad por generar conocimiento e innovación que transforme la práctica clínica, impactando positivamente en la calidad de vida de los pacientes. Esta acreditación nos confirma que vamos por el camino correcto y que los estándares que se fijaron desde el inicio, son los que el sistema de aseguramiento de la calidad también reconoce”, aseguró el decano de la Facultad de Odontología, Dr. Jorge Nakouzi.
Un elemento diferenciador del programa es su énfasis en la investigación traslacional, que busca acortar la distancia entre la ciencia básica y su aplicación clínica. «No buscamos únicamente formar investigadores que publiquen, sino que también sean capaces de desarrollar tecnologías, estrategias diagnósticas, terapias o emprendimientos de base científico-tecnológica que generen un impacto real en la sociedad», explica Bravo.

La vinculación con el ecosistema de innovación es otro de los pilares del programa. Los estudiantes trabajan en colaboración con instituciones de salud, centros de investigación y empresas líderes en innovación, lo que les permite abordar desafíos reales y comprender el recorrido completo que va desde el laboratorio hasta la aplicación clínica.
De cara al futuro, la Dra. Bravo proyecta consolidar la formación de las primeras generaciones de doctores y fortalecer las redes de colaboración con instituciones de salud y empresas del sector.
«Nuestra aspiración es convertirnos en un referente en investigación traslacional en Latinoamérica, formando investigadores que no solo generen conocimiento de excelencia, sino que también sean capaces de transformarlo en innovación y transferencia tecnológica», afirmó.
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