07 Julio 2026

Docente de Adm. en Ecoturismo UNAB integrará investigación en la Antártica para fortalecer la protección de la biodiversidad

Alejandra Jiménez Hernández es una de las integrantes de la expedición, lo que refuerza el compromiso de la universidad con la investigación de excelencia y la protección de la biodiversidad.

“Comprendiendo el rol de las actividades humanas en el riesgo de invasiones vegetales en la Antártica: hacia un sistema de monitoreo y bioseguridad”, es el nombre de la iniciativa que busca fortalecer la conservación de la biodiversidad antártica y la bioseguridad frente al incremento de las actividades humanas.

La docente de Administración en Ecoturismo UNAB, Alejandra Jiménez, participa en el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) de la U. de Concepción, institución patrocinadora del proyecto y que será financiado por el Instituto Antártico Chileno (INACH).

El equipo de investigación está conformado por docentes de las universidades de Chile, Concepción y Andrés Bello. Además de la docente UNAB participan Eduardo Fuentes-Lillo; investigador principal, y los co-investigadores Paola Poch, Marely Cuba, Rafael García y Aníbal Pauchard.

La iniciativa estudiará cómo compatibilizar la protección de los ecosistemas antárticos frente a las invasiones biológicas, fenómeno que se ha visto incrementado debido al aumento de visitantes, operaciones científicas y actividades logísticas.

Turismo y protección ambiental

“A la Antártica están ingresando especies que no son nativas y que son trasladadas involuntariamente por el ser humano, estas son las denominadas especies introducidas”, dijo Jiménez.

Añadió que “estas especies pueden causar interacciones principalmente negativas con las especies nativas, con animales o con plantas, ya que compiten por recursos”, quien agregó que ya han confirmado que han ingresado pequeñas plantas, que no pertenecen al continente helado.

Y aunque se cree que el tránsito de personas por ese lugar debería ser limitado, porAntártica investigación su lejanía y geografía, se registran más de 120 mil turistas al año.

“Y eso es un gran tráfico de propágulos, que es la fuente de semillas de las especies», sostuvo Jiménez, quien resaltó que «la idea es conocer en qué lugares se está dando más esta condición de propágulos»

Vamos a tomar muestras de suelo, de los vehículos, equipo, de la ropa y de los zapatos de las personas; entre otros, para ver qué cantidad de semillas va llegando hacia la Antártica.

Entonces, así podemos tener un protocolo preventivo para este tipo de situaciones”, desarrollando un modelo de distribución de la fuente de propágulos.

La docente explicó que el cambio climático influye “porque las especies vegetales se establecen en lugares donde hay tierra presente y el cambio climático está ayudando a que de a poco se vayan perdiendo los hielos, favoreciendo la formación de pequeños espacios donde puedan establecerse plantas”.

Ecoturismo en la Antártica

Alejandra Jiménez tiene 12 años en nuestra casa de estudios e imparte las asignaturas de Patrimonio Cultural e Identidad y Biogeografía; además de Seminario de Título y Proyecto de Tesis para diversas cohortes de la carrera de Ecoturismo. Sus alumnos en la UNAB ya están al tanto del proyecto.

“La idea es que más adelante varios de mis estudiantes puedan tomar estos datos y concatenarlos con los datos de turistas y saber qué tipo de turistas transportan qué tipo de semillas y conocer sus orígenes”, dijo.

Recordó que en la Antártica hay turismo científico, fotográfico y deportivo, “entonces la idea es que el ecoturismo empiece a mirar hacia la Antártica como una posibilidad también de estudio y de trabajo, y que éste sea sustentable a través del tiempo”, concluyó.