Diario La Tribuna | Carta a la Directora: El Día de la Marmota
Felipe Vergara, analista político de la UNAB, realizó un análisis a la propuesta del Ejecutivo de reformar la Constitución de 1980 para afrontar el crimen organizado en el país.
“El día de la Marmota” es la carta a la Directora que publicó el diario La Tribuna de Los Ángeles el 21 de agosto de 2026, el analista político de la Universidad Andrés Bello, Felipe Vergara Maldonado, aborda la idea del Ejecutivo de realizar una reforma constitucional para afrontar temas de seguridad.
La marmota y el tema constitucional
Señora directora
Cuesta entender que se abra nuevamente la puerta a una reforma constitucional
después de haber transitado por dos procesos constituyentes fallidos, uno con claros rasgos de extrema izquierda y otro con claros rasgos de extrema derecha, y luego del compromiso asumido en el gobierno anterior, de no tocar, ni avanzar en reformas de este tipo.
Sorprende, además, que quienes han sido los grandes opositores a los cambios constitucionales, como el Partido Republicano, sean hoy quienes propician y llaman a definir un cambio constitucional a través de, entre otros, un articulado que, por sí solo, ya presupone y determina lo que se quiere modificar, cayendo en una eventual redundancia en lo que a seguridad se refiere.
Constitución vigente
Nuestra Constitución fue creada e ideada en dictadura, pero ese no es un hecho exclusivo ni excepcional. No es la única constitución del mundo concebida de esa forma; sin embargo, las modificaciones y adaptaciones legales que ha vivido durante estos 45 años la han convertido en una Constitución válida, legítima y reconocida transversalmente.
Los dos procesos constitucionales fallidos confirman que, al final del día, lo que la ciudadanía espera es que este texto se mantenga, dejando de lado las diferencias tan profundas que puedan surgir en torno a su interpretación y, sobre todo, a su origen.
Dudas y suspicacias
Que hoy el gobierno quiera abrir la puerta a nuevas modificaciones solo genera dudas y complica un escenario que para muchos chilenos ya estaba cerrado; y cuando uno observa el tipo de modificaciones que se pretenden impulsar, surgen también las suspicacias propias sobre qué hay detrás de esto y cuál es la razón real por la que sería necesario modificar nuestra Carta Fundamental.
English version