Diario El Sur | Vacunación y trabajo intersectorial siguen siendo claves en comunidades afectadas por incendios
Priscilla Inostroza, académica de Enfermería de la UNAB Concepción, explicó en una columna publicada este 3 de febrero en Diario El Sur la importancia de mantener al día el proceso de vacunas en medio de desastres.
Los incendios forestales que han impactado a la Región del Biobío no sólo han provocado pérdidas humanas y materiales, sino que han generado un escenario sanitario complejo que requiere respuestas oportunas y coordinadas.
La destrucción de viviendas, el desplazamiento de familias y las dificultades de acceso a servicios básicos aumentan el riesgo de enfermedades prevenibles, situando a la vacunación como una estrategia fundamental de protección de la salud pública.
Vacunación en contexto de incendios
En contextos de emergencia, destacan de manera prioritaria los riesgos de
Hepatitis A y Tétanos.
La falta de acceso a agua potable y saneamiento, junto con condiciones de hacinamiento, favorece la transmisión de Hepatitis A y otras infecciones gastrointestinales.
Mientras que la exposición a ambientes contaminados durante la remoción de escombros y los procesos de reconstrucción incrementa el riesgo de Tétanos, debido a heridas y cortes con materiales contaminados.
Estas condiciones también facilitan la aparición de otras enfermedades infectocontagiosas, como infecciones respiratorias y afecciones de la piel, reforzando la necesidad de medidas preventivas oportunas.
La vacunación permite reducir de manera efectiva estos riesgos, especialmente en poblaciones vulnerables como niños, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas.
Recomendaciones
Mantener actualizado el esquema antitetánico, reforzar la vacunación contra hepatitis A y asegurar la continuidad del Programa Nacional de Inmunizaciones son medidas claves para prevenir brotes y complicaciones de salud en las comunidades afectadas.
Asimismo, la vacunación contribuye a disminuir la presión sobre los servicios de salud, que suelen verse sobrecargados tras eventos de esta magnitud.
Sin embargo, las emergencias socioambientales suelen dificultar el acceso oportuno a las campañas de vacunación.
La pérdida de centros de atención, la distancia a los servicios de salud y las prioridades inmediatas de las familias, como la reconstrucción y la búsqueda de trabajo, pueden generar brechas de cobertura.
Frente a este escenario, el trabajo intersectorial se vuelve indispensable para garantizar una respuesta sanitaria oportuna, efectiva y equitativa.
Lea la publicación de Diario El Sur del 3 de febrero de 2026
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