Diario Concepción | Columna de Opinión: Fortificación alimentos con vitamina D
En una columna publicada el 13 de agosto de 2026, la directora de Nutrición y Dietética UNAB Concepción, María Cristina Escobar, explicó los beneficios de la aplicación de esta medida de salud pública.
Desde junio de este año, Chile comenzó a aplicar la fortificación obligatoria con vitamina D en la leche y la harina de trigo, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en implementar simultáneamente esta medida en dos alimentos de consumo masivo.
Esto corresponde a una política de salud pública relevante, considerando que una
parte importante de nuestra población presenta niveles insuficientes de este micronutriente.
La vitamina D es fundamental para el organismo. La función más conocida que tiene es facilitar la absorción de calcio y fósforo, contribuyendo al desarrollo y mantenimiento de huesos y dientes saludables.
Pero también cumple un importante rol en el funcionamiento muscular, en diversos procesos celulares y en la regulación del sistema inmunitario.
Vitamina D: su relación con el Sol
La obtención de esta vitamina generalmente se asocia a la exposición al sol, pero la verdad es que producir una cantidad suficiente de ella no siempre es fácil.
Nuestra extensa geografía determina diferencias importantes en la radiación solar, especialmente durante el otoño y el invierno en las regiones del sur y del extremo austral.
A esto debemos sumar que muchas personas pasan gran parte del día en espacios cerrados y realizan menos actividades al aire libre, exponiéndose menos a la luz solar.
Por otra parte, diversos factores como la edad, la pigmentación de la piel, ciertas enfermedades, el uso de algunos medicamentos e incluso el estado nutricional pueden influir en los niveles de vitamina D.
Beneficios
En las personas mayores, por ejemplo, la capacidad de la piel para sintetizar esta vitamina disminuye con el paso de los años. En quienes presentan obesidad, parte de la vitamina D puede quedar almacenada en el tejido adiposo, reduciendo su disponibilidad para ser utilizada por el organismo.
Cubrir los requerimientos a través de la alimentación no siempre permite cubrir las necesidades, ya que son pocos los alimentos que contienen vitamina D de manera natural.
Entre las principales fuentes se encuentran los pescados grasos, como el jurel, la sardina, la caballa y el salmón, además de la yema de huevo. Sin embargo, sabemos que el consumo de pescado sigue siendo inferior al recomendado en gran parte de la población chilena.
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