25 Septiembre 2026

Diario Concepción | Carta al Director | La experiencia laboral también es una habilidad

Sebastián Cid, docente de la FEN UNAB Concepción, afirmó que "las personas mayores han desarrollado a lo largo de su trayectoria capacidades que no siempre aparecen reflejadas en un currículum".

El economista y académico de la Facultad de Economía y Negocios de UNAB, sede Concepción, Sebastián Cid, abordó en una Carta al Director publicada por Diario Concepción y que se denomina “La experiencia laboral también es una habilidad” diversos aspectos que rodean al ámbito del trabajo con el de variados usos de las tecnologías que hoy están presentes en las empresas e instituciones.

Experiencia laboral, habilidades y entornos

Señor Director:

Enfrentamos un mercado laboral marcado por cambios tecnológicos acelerados, nuevas formas de organización y una creciente demanda por capacidades digitales y en el que parece haberse instalado la idea de que las habilidades tienen fecha de vencimiento.

Bajo esa lógica, la experiencia acumulada durante décadas corre el riesgo de ser interpretada como obsolescencia, cuando muchas veces constituye precisamente uno de los activos más valiosos de un trabajador.

Las personas mayores han desarrollado a lo largo de su trayectoria capacidades que no siempre aparecen reflejadas en un currículum o en una certificación.

Conocimiento del negocio, criterio para decidir bajo incertidumbre, manejo de relaciones, capacidad de negociación, comprensión de clientes, resolución de conflictos y aprendizaje derivado de errores y aciertos son competencias construidas lentamente y difíciles de reemplazar.

No es lo mismo actualizar que descartar

Esto no significa desconocer que el mundo del trabajo cambia. La digitalización, la inteligencia artificial y la automatización están transformando tareas y ocupaciones, y todos los trabajadores, independientemente de su edad, necesitan actualizar conocimientos.

Pero actualizar habilidades no es equivalente a descartar experiencia. El desafío consiste precisamente en combinar ambas dimensiones.

Un profesional de 55 o 60 años que aprende a utilizar nuevas herramientas digitales no comienza desde cero. Incorpora esas capacidades sobre una base de conocimiento acumulado durante años.

Esa combinación entre experiencia y nuevas competencias puede ser especialmente poderosa en labores donde importan el juicio, la confianza, la coordinación de equipos, el conocimiento institucional y la capacidad para anticipar problemas. Las organizaciones también tienen un rol fundamental.

Multigeneraciones

No es coherente exigir adaptación permanente y, al mismo tiempo, reducir las oportunidades de capacitación para quienes llevan más años en el mercado laboral.

Si las competencias necesarias cambian, la respuesta debería ser facilitar procesos de actualización y aprendizaje continuo, no reemplazar automáticamente a quienes requieren adquirir nuevas herramientas. Además, las empresas pueden beneficiarse de equipos multigeneracionales.

Publicado el 25 de septiembre de 2026 por Diario Concepción