03 Junio 2026

Más de 300 personas recorrieron los espacios patrimoniales de la UNAB durante el Día de los Patrimonios

La Casona de Las Condes y el Palacio Herquíñigo abrieron sus puertas en una nueva versión de esta tradicional celebración cultural, permitiendo a los visitantes conocer parte de la historia arquitectónica, social y educativa que resguardan ambos inmuebles.

La Universidad Andrés Bello se sumó una vez más al Día del  Patrimonio abriendo a la comunidad dos de sus edificios más emblemáticos: la Casona de Las Condes y el Palacio Herquíñigo, espacios que durante el fin de semana recibieron a más de 300 visitantes interesados en conocer su historia, arquitectura y valor patrimonial.

La iniciativa formó parte de las miles de actividades desarrolladas a nivel nacional y permitió acercar a familias, vecinos, estudiantes y visitantes a dos inmuebles que representan momentos distintos de la historia de Santiago, pero que hoy forman parte de la vida universitaria de la UNAB.

Casona de Las Condes: patrimonio, historia y cultura

Por cuarto año consecutivo, la Casona de Las Condes abrió sus puertas al público con recorridos guiados realizados por estudiantes de la Escuela de Turismo y Hotelería de la Facultad de Economía y Negocios. Los asistentes pudieron conocer los distintos espacios de este Monumento Histórico Nacional, recorrer sus patios y corredores y profundizar en la historia de una de las construcciones coloniales más antiguas que se conservan en Santiago.

La programación incluyó además la exposición “Descubriendo a los fueguinos a través de Martín Gusinde”, muestra que acerca al público al legado del sacerdote, antropólogo y etnólogo que documentó la vida de los pueblos originarios del extremo sur de Chile, así como la exhibición “Retratos de Andrés Bello a través de IA”, propuesta que reinterpretó la figura del intelectual venezolano-chileno mediante herramientas digitales contemporáneas.

Para muchos visitantes, la experiencia significó descubrir un espacio cargado de historia que habitualmente se asocia a la vida universitaria.

“Había pasado muchas veces por fuera de la Casona, pero nunca había tenido la oportunidad de recorrerla. Vine con toda mi familia y estamos maravillados”, comentó Anastasia Donoso.

Palacio Herquíñigo: la memoria de un edificio que sigue vivo

El sábado fue el turno del Palacio Herquíñigo, inmueble ubicado en el Campus República que participó por segundo año consecutivo en el Día de los Patrimonios. Construido en 1919 y diseñado por el arquitecto Ricardo Larraín Bravo, el edificio destaca por su arquitectura de inspiración francesa, sus vitrales centenarios y los salones que dan cuenta de la historia del tradicional Barrio República.

Los recorridos guiados estuvieron a cargo de estudiantes de Licenciatura en Historia de la Facultad de Educación y Humanidades y permitieron a los asistentes conocer las distintas etapas que ha vivido este inmueble a lo largo de más de un siglo.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la visita de un ex trabajador de la histórica Droguería Michelson, empresa que ocupó el edificio durante décadas antes de su incorporación a la Universidad Andrés Bello.

“Trabajé aquí prácticamente toda una vida. Entré en 1962 y conocí a varias generaciones de la familia Michelson. Hoy estoy feliz de haber venido a reconocer el lugar donde transcurrió mi juventud. Está muy transformado, pero los recuerdos siguen estando aquí”, señaló emocionado.

El visitante recordó que trabajó más de cinco décadas en la empresa y valoró la posibilidad de compartir esa historia con sus nietos durante el recorrido.

“Lo mostraba a mis nietos porque antes de casarme entré aquí. Fue toda una vida prácticamente. Soy de los pocos que quedan para contar esta historia”, comentó.

Patrimonio abierto a la comunidad

La apertura de ambos espacios permitió acercar el patrimonio arquitectónico y cultural a la ciudadanía, generando un encuentro entre historia, memoria y educación.

A través de estas actividades, la Universidad Andrés Bello reafirma su compromiso con la difusión y conservación del patrimonio, poniendo a disposición de la comunidad espacios que forman parte de la historia de Santiago y que hoy continúan cumpliendo un rol educativo y cultural para las nuevas generaciones.