20 Marzo 2025

Conversatorio UNAB releva la importancia de reducir las brechas de género en ámbitos laborales

La Facultad de Ingeniería y la Dirección de Egresados de la UNAB convocó a destacadas alumni con el objetivo de visibilizar sus liderazgos y que ellas sean un modelo que seguir para las estudiantes.

Pese a que ha habido avances en temas de género, las brechas siguen existiendo, y de ellas no pueden hacerse cargo solo las mujeres.

Esa fue una de las conclusiones a las que llegaron las profesionales convocadas al conversatorio “Brechas de Género: Retos y Oportunidades en la Industria”.

El encuentro fue organizado por la Facultad de Ingeniería y la Dirección de Egresados de la Universidad Andrés Bello (UNAB) con el objetivo de visibilizar liderazgos de ex alumnas de la Facultad de Ingeniería.

La actividad se realizó en conmemoración del 8M y fue liderada por Consuelobrechas de género Fertilio, Ingeniera Civil Eléctrica de la Universidad de Santiago de Chile, fundadora y directora ejecutiva de Mujeres Ingenieras de Chile.

Participaron Constanza Novoa, alumni de Geología UNAB, geóloga de exploración de la Gerencia de Hidrogeología de SQM Salar, junto a Loreto Reyes, ingeniera en construcción egresada en 2006.

Reyes se desempeña como Project Quality Leader para proyectos mineros en WSP Chile.

Además, Antonella Bueno, Ingeniera Civil Informática, egresada en 2020, quien se desempeña como Head of Implementation, encargada de diseñar, liderar y gestionar diferentes implementaciones de Inteligencia Artificial en las empresas.

Junto a ellas, María José Sarmiento, Ingeniera Civil Industrial, egresada el 2014. Es la jefa de Relacionamiento Comunitario en Innergex.

Brechas de género: lento avance

Lilian San Martín, directora de Gestión de Operaciones Académicas de la Facultad de Ingeniería, explicó que el objetivo de la actividad es visibilizar a las alumni destacadas que están en las empresas.

“Y que están haciendo cambios, porque nuestro foco en nuestros próximos años es la empleabilidad, entonces es importante ver cómo les ha ido a nuestras estudiantes”, dijo.

Agregó que “la igualdad de género aún está lejos y es una responsabilidad de la sociedad poder avanzar en reducir las brechas de género”

“Las alumni han ido a cargos de alta dirección y esto hace que las empresas sean más productivas, ya que el liderazgo femenino es diferente:  empoderamos a otras y la rentabilidad es enorme”, complementó.

En este sentido, la docente explicó que “si en Chile tuviéramos igualdad de género en los directorios, podríamos aumentar el PIB hasta en un 24%, según los estudios”.

San Martín destacó que en la sede Concepción, el porcentaje de mujeres matriculadas es de un 28%.

Eso tiene que ver con que creamos la beca Ingenia, que incluye admisión directa y matrícula gratis

«Además, realizamos iniciativas con ingenieras para visibilizar a las mujeres y que sean referentes para las futuras generaciones», sostuvo.

Conciliar es clave

Para Consuelo Fertilio, quien encabezó la instancia, lo importante es que las estudiantes que escucharon la conversación puedan conocer en primera persona.

“Las brechas, los desafíos, las oportunidades y las experiencias en la misma voz de quienes expusieron”, dijo.

Precisó que hoy ya pasó el tiempo de hablar “y queremos que se accione».

«Hay muchos estudios de lo que implica tener mujeres en los equipos a nivel de innovación, productividad y pensamiento crítico para poder avanzar las industrias y el país”, dijo.

La profesional puso en el centro de la discusión el hecho que la equidad de género va acompañada de la conciliación de la vida personal, familiar y laboral bajo la lógica de la corresponsabilidad.

Estas temáticas tocan a todas las personas, no podemos pretender que seamos solo las mujeres las que tenemos que hacernos cargo. Hay que hacer entender que es un tema ético, valórico y estratégico.

Recordó que hoy hay una resistencia a este cambio.

“Que se está palpando en el ámbito internacional y esto nos hace trabajar con más fuerzas y donde el aporte de todas las personas haga la diferencia”.

Recordó que las mujeres “recién pudimos estudiar hace muchos años, con el decreto Amunátegui”.

Fertilio explicó que la primera ingeniera se tituló en 1919, solo unos pocos años después de que lo hiciera la primera mujer en el mundo.

“Muchas veces teníamos que hacernos cargo de todos los roles. Hay una brecha importante para la maternidad, donde los hombres avanzan y las mujeres nos quedamos en el piso ‘pegajoso’, entonces nos tenemos que dar cuenta de cómo podemos evitar las barreras”, puntualizó.