31 Julio 2026

Consejo Académico UNAB profundiza en áreas clave como experiencia estudiantil, empleabilidad y transformación de la gestión académica

La instancia permitió revisar los avances alcanzados durante el primer semestre de 2026 y proyectar los desafíos futuros en ámbitos como acompañamiento estudiantil, desarrollo docente, educación digital y gestión académica.

La Universidad Andrés Bello (UNAB) realizó una nueva edición de su Consejo Académico en las sedes Santiago, Viña del Mar y Concepción, instancia en la que se dieron a conocer los principales avances institucionales del primer semestre 2026 y los desafíos que marcarán el desarrollo académico durante la segunda parte del año.

La jornada reunió a autoridades académicas, decanos, directivos y académicos, quienes revisaron resultados asociados al acompañamiento estudiantil, formación docente, educación digital, empleabilidad de egresados, internacionalización y la implementación del Modelo de Operaciones Académicas (MOA).

Al iniciar el encuentro, el rector Julio Castro destacó la importancia de estas instancias para fortalecer la identidad institucional y compartir los principales proyectos que impulsa la Universidad.

“Lo fundamental es generar compromiso e identidad en todos los académicos de nuestra universidad. Mostrar cuáles son los principales objetivos que se espera alcanzar y cómo seguimos consolidando nuestro modelo educativo y el sistema de gestión académica”, señaló.

Primer semestre: avances y resultados institucionales

Durante su presentación, el vicerrector académico Nicolás Bronfman destacó las acciones orientadas a facilitar la transición de los nuevos estudiantes a la vida universitaria, uno de los focos estratégicos de la institución.

Más de 9.200 estudiantes participaron este año en las actividades de bienvenida, con una participación superior al 73%, una evaluación promedio de 6,8 y un índice de recomendación del 98%.

“Reconocemos que nuestros estudiantes tienen trayectorias diversas y que debemos hacernos cargo de ellas. Desde el momento en que una persona decide estudiar en la UNAB, comienza una serie de acciones. Estas están destinadas a facilitar su inserción y permanencia en la vida universitaria”, explicó Bronfman.

Durante el primer semestre, los talleres de habilidades para la vida universitaria, mentorías, tutorías y programas de apoyo académico registraron más de 25.800 inscripciones.

Además, el 85% de los estudiantes que participaron en mentorías afirmó que este apoyo fue decisivo para su permanencia durante el primer año.

En materia de formación docente, más de 2.300 profesores participaron en actividades de perfeccionamiento, equivalente a cerca del 46% de la meta anual institucional.

“Hemos trabajado con cada facultad en planes de formación más estratégicos y focalizados. Lo que buscamos es impactar positivamente en la formación de nuestros estudiantes a través de un mejor desarrollo de nuestros docentes”, indicó.

Educación digital, innovación y empleabilidad

Bronfman también destacó el crecimiento de iniciativas vinculadas a simulación clínica, entornos inmersivos, microcredenciales e inteligencia artificial aplicada al aprendizaje.

Más de 28 mil estudiantes participarán este año en experiencias de simulación y aprendizaje inmersivo.

Además, 12.300 obtendrán microcredenciales mediante alianzas con instituciones y empresas internacionales.

Respecto a la inteligencia artificial, resaltó el desarrollo de asistentes virtuales académicos, actualmente disponibles en decenas de asignaturas.

“Estamos incorporando inteligencia artificial tanto en procesos institucionales como en actividades de aula. Los asistentes virtuales han demostrado un impacto significativo en la participación y el aprendizaje de los estudiantes y seguiremos ampliando su cobertura”, afirmó.

Empleabilidad y proyección profesional

En empleabilidad, el estudio institucional presentado durante el Consejo Académico mostró que el 82% de los titulados de la UNAB se encuentra trabajando y que el 90% lo hace en áreas afines a su formación.

Bronfman sostuvo que el principal desafío sigue siendo fortalecer las redes de contacto y las oportunidades de inserción laboral temprana.

“Las prácticas profesionales son fundamentales. Ahí es donde generamos oportunidades, donde se construyen redes y donde muchas veces se define el primer trabajo de nuestros estudiantes. Tenemos que seguir fortaleciendo ese vínculo”, señaló.

Una nueva forma de gestionar la academia

La segunda parte de la jornada estuvo marcada por la presentación de la experiencia de la Facultad de Ingeniería en la implementación del MOA, a cargo de su decano Alejandro Caroca.

El académico explicó que la iniciativa surge para responder a un problema estructural: la alta carga administrativa que históricamente han debido asumir directores de carrera y equipos académicos.

“La gestión académica no puede seguir concentrándose en tareas operativas. Tiene que transformarse en una función estratégica capaz de impulsar la empleabilidad, la innovación, la vinculación con el medio y la internacionalización”, afirmó.

Caroca destacó que el modelo busca profesionalizar la gestión académica mediante equipos especializados que asuman procesos críticos como programación académica, solicitudes estudiantiles y planificación.

De esta forma, se libera tiempo para que las direcciones académicas puedan concentrarse en actividades de mayor impacto.

Tras un año de implementación en Ingeniería, el modelo ya muestra resultados significativos. Solo a través del sistema de atención institucional se gestionaron cerca de 6.000 solicitudes estudiantiles, con niveles de cumplimiento superiores al 90%.

Fortaleciendo la gestión académica

Desde la sede Viña del Mar, el vicerrector Gerald Pugh destacó que la jornada permitió analizar los avances del modelo y proyectar mejoras para su implementación en las distintas facultades.

“Ha sido una jornada muy exitosa desde el punto de vista del aporte que la sede puede contribuir a la actualización y mejora del modelo que está implementando la universidad”, señaló.

Asimismo, enfatizó que este proceso permitirá “una mejor implementación en todas las facultades del modelo de operaciones académicas”.

También explicó que esta actualización tendrá un impacto directo en la labor académica, ya que permitirá liberar tiempo para que docentes y profesores fortalezcan actividades propias de su disciplina.

“Esto va a permitir liberar de tiempo a nuestros académicos y profesores para dedicarse a actividades más propias de su disciplina, ya sea investigación, vinculación con el medio y un mejor contacto con el alumno”, afirmó.

La jornada también fue valorada por académicos de la sede.

Daniela Guarda, directora de Ingeniería en Turismo y Hotelería, destacó que estos encuentros permiten conocer los desafíos institucionales y fortalecer el trabajo colaborativo entre las distintas unidades académicas.

“Conversar, saber qué están haciendo, cómo lo están haciendo, creo que es una oportunidad de mejora para todos”, señaló.

En la misma línea, la decana de la Facultad de Enfermería, Mónica Canales, explicó la implementación del MOA en su unidad.

“El nuevo modelo de Gestión de Operaciones Académicas ha venido a fortalecer nuestro trabajo y a simplificarlo, porque ahora tenemos mucha más certeza de cómo el estudiante va desarrollando su experiencia formativa a lo largo del semestre”, afirmó.

Foco en los estudiantes

En la sede Concepción, el vicerrector Carlos González destacó que el Consejo Académico constituye una instancia de análisis, evaluación y mejora continua para la institución.

“Es esta la ocasión en que la Vicerrectoría Académica nos reúne para analizar lo obrado en el primer semestre. Es una sana costumbre que nos permite verificar aquello que hemos hecho con excelencia. También nos permite corregir situaciones que ameritan mejora continua, a la que estamos acostumbrados en nuestra universidad”, señaló.

La autoridad añadió que el foco de este trabajo son los estudiantes y su preparación para la vida profesional.

“Todo lo que hacemos es para tener una mejor forma de prepararlos para la vida profesional y para la vida misma. En ese contexto, revisar los planes, cómo se han cumplido y si requieren ajustes. Este es el momento adecuado, ya que nos queda un segundo semestre para implementar estas mejoras”, afirmó.

Por su parte, Ricardo Fuentes, director de Ingeniería Comercial de la sede Concepción, valoró la oportunidad de conocer los avances del proyecto educativo institucional y compartir buenas prácticas entre las distintas unidades académicas.

“El Consejo Académico es una instancia muy enriquecedora. Por un lado, permite conocer cómo va avanzando el proyecto educativo a nivel de universidad y cómo las distintas facultades contribuyen a este objetivo”, precisó.

Asimismo, Lilian San Martín, directora de Gestión y Operaciones Académicas de la Facultad de Ingeniería, destacó que este trabajo busca fortalecer la experiencia formativa de los estudiantes.

“Como UNAB, el centro son nuestros estudiantes. Trabajar para ellos, ya sea online o presencial, busca que tengan una experiencia de calidad en el aula. Por eso siempre analizamos los resultados de lo que hemos hecho y cómo ha impactado en indicadores positivos de calidad para nuestros estudiantes”, afirmó.