28 Julio 2026

Conoce a tu Profe | Felipe Cáceres, con una férrea vocación y aportando a distintas generaciones de cirujanos dentistas

Docente de Patología Oral de la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello, Felipe Cáceres combina su pasión por la odontología con la enseñanza y comparte los desafíos de formar a nuevas generaciones.

Hace nueve años llegó a la Universidad Andrés Bello como docente, aunque su historia con la institución comenzó mucho antes, cuando fue ayudante de la Dra. Alejandra Fernández mientras aún era estudiante.

Hoy, Felipe Cáceres además de impartir clases de Patología Oral de la carrera de Odontología, continúa perfeccionándose para ofrecer nuevas herramientas de aprendizaje a sus estudiantes.

¿Cómo llegó a convertirse en docente de la Universidad Andrés Bello?

Mi historia comenzó como ayudante de la Dra. Alejandra Fernández. Ella fue una de las personas que más influyó para que hoy esté haciendo clases. Trabajé con ella durante la carrera, hice mi tesis bajo su guía y, cuando hubo cambios en el equipo de Patología, me invitaron a hacer los seminarios de la asignatura. Ahí comenzó este camino que ya suma nueve años en la universidad.

¿Qué lo motivó a estudiar Odontología?

Siempre quise ser dentista. Desde niño me gustaba ir al dentista y me llamaba mucho la atención que fuera una profesión capaz de generar sensaciones tan distintas en las personas. Hay quienes le tienen miedo y quienes disfrutan ir. Yo siempre estuve en ese segundo grupo y esa curiosidad terminó convirtiéndose en una vocación.

¿Cuál ha sido el mayor desafío que ha enfrentado como docente?

Lo más desafiante ha sido entender que cada generación es distinta. Uno puede preparar una clase que funcionó muy bien un año, pero al siguiente los estudiantes aprenden de otra manera. Con el tiempo entendí que no todos necesitan lo mismo: algunos aprenden con una cátedra, otros con apuntes, cápsulas o lecturas específicas. Adaptarse a esas diferencias es parte de enseñar.

¿Qué significa para usted hacer clases en la UNAB?

Es muy gratificante. Mis padres son profesores y siempre tuve esa inquietud por enseñar. Descubrí que, además de gustarme la odontología, también me apasiona la docencia. La universidad ha sido fundamental en ese proceso porque me ha permitido perfeccionarme constantemente mediante diplomados y herramientas para seguir creciendo como docente.

¿Qué consejo les daría a quienes están estudiando Odontología?

Les diría que busquen la metodología de estudio que mejor se adapte a ellos. Al principio yo trataba de memorizar todo y no obtenía buenos resultados. Después entendí que lo importante era comprender los contenidos, darles un contexto y pensar cómo aplicarlos a un caso clínico. Ahí es cuando realmente se aprende y ese conocimiento termina beneficiando al paciente.

Más allá del aula

¿Cómo disfruta su tiempo libre?

Me gusta mucho jugar videojuegos con mi esposa. De hecho, casi todas las noches jugamos Fortnite y tenemos la misión de completar el pase de batalla. También disfruto los juegos cooperativos, colecciono cómics —especialmente de DC, como Superman y Batman— y veo bastante anime.

¿Hay algún libro o autor que recomendaría?

Más que un libro, recomendaría leer a Francisco Ortega. Me gusta mucho porque escribe sobre temas muy distintos: ficción, historia, fenómenos sobrenaturales e incluso investigaciones sobre ovnis. Siempre estoy atento a sus nuevos lanzamientos.

¿Qué música escucha habitualmente?

Escucho un poco de todo: folclore, rock, cumbia y reggaetón. Si tuviera que elegir una canción, sería Hecho Fuego, de Ataque 77. Me recuerda la época en que pasé del colegio a la universidad y siempre vuelve a mi playlist.

¿Cuál es su serie y videojuego favorito?

Mi serie favorita es el anime Tengen Toppa Gurren Lagann. De hecho, mi hijo se llama Simón por uno de sus protagonistas. También me gusta mucho Dr. House por su forma de resolver casos: analizando evidencias, cuestionando hipótesis y buscando explicaciones más allá de lo evidente. En videojuegos, mis favoritos son las sagas God of War y Resident Evil, títulos que vuelvo a jugar cada vez que tengo la oportunidad.

¿Qué sueño le gustaría cumplir en los próximos años?

Me gustaría iniciar un doctorado en Educación. Quiero seguir perfeccionándome como docente e investigar nuevas formas de enseñar Patología Oral. Creo que todavía hay mucho espacio para innovar y hacer que los estudiantes aprendan de una manera más significativa que solo memorizar imágenes o conceptos.