16 Septiembre 2026

Conoce a tu Profe | Daniela Estobar: “Yo aprendo de los estudiantes y ellos aprenden de mí”

Docente de la Escuela de Terapia Ocupacional de la sede Santiago y exalumna de la Universidad Andrés Bello, Daniela Estobar llegó a la UNAB en 2019. Desde entonces, ha desarrollado su carrera académica combinando su experiencia profesional con una fuerte vocación por la enseñanza y el contacto directo con sus estudiantes.

Daniela Estobar es docente regular de la Escuela de Terapia Ocupacional de la sede Santiago. Tiene 42 años, es madre de un hijo de 11 años y llegó a la Universidad Andrés Bello en 2019 como docente adjunta, para posteriormente incorporarse como docente regular, cargo que ejerce desde hace tres años.

Su llegada a la UNAB se produjo luego de varios años de trabajo en el ámbito educativo. “Me llamaron de la universidad”, relata, explicando que en ese momento recibió la invitación para incorporarse a la docencia y decidió asumir el desafío.

Trayectoria, docencia y experiencia disciplinar

¿Cómo fue su proceso para llegar a la UNAB?

Fue bien distinto del resto porque me llamaron de la universidad. Yo llevaba mucho tiempo trabajando en espacio educativo y después de tantos años en ese espacio y me invitaron a hacer clases desde acá y justo ese año pasaron cosas, así que me atreví y me vine.

¿Qué asignaturas imparte en la carrera?

Yo hago toda la línea disciplinar de la carrera desde Introducción a Terapia Ocupacional y de ahí pasamos por todas las asignaturas que tienen que ver con entregar contenidos específicos desde la disciplina, Perspectivas teóricas I y II, Proceso de Terapia Ocupacional I y II y en cuarto año, hago el ramo de Intervención de Terapia Ocupacional en Educación Inclusiva.

¿Qué fue lo que la motivó a estudiar Terapia Ocupacional?

Yo conocía la Terapia Ocupacional por gente cercana que estudiaba la carrera, así que no era una carrera desconocida para mí y luego de tener un proceso médico y no pude estudiar lo que yo quería estudiar, decidí tomarme un año mientras mejoraba.

Sentí que el norte era la Terapia Ocupacional y de ahí no cambié nunca más de opción. Además sentía que mezclaba un poco lo humanista que era yo con la biología que me gustaba y aquí estoy.

¿Cómo fue el proceso para pasar de la Terapia Ocupacional a dedicarse a la docencia?

Me habían invitado varias veces a hacer docencia. Creo que había recibido un par de grupos de estudiantes donde trabajaba y al comienzo nunca aceptaba más allá porque yo sentía que la docencia necesitaba cierto grado de práctica o de estar ahí in situ para poder transmitirles como experiencia a los estudiantes.

Y la verdad es que tengo hartas habilidades sociales, que creo que eso siempre lo he reconocido en mí y creo que tributa muy bien a la docencia también, así que no fue un paso difícil. De hecho, ha sido un paso entretenido. A mí me gusta mucho la docencia directa y me he sostenido aquí porque me gusta mucho el contacto directo con los estudiantes.

¿Algún consejo que le gustaría darle a los estudiantes?

Disfruten el proceso de aprendizaje, uno aprende todos los días y el aprendizaje es bidireccional. Yo aprendo de ellos y ellos aprenden de mí. Creo que así me tomo la docencia también y que nosotros trabajamos con personas, nosotros seguimos aprendiendo toda la vida, no necesariamente porque tengamos un título y que disfruten el compartir y que respeten al otro, creo que es lo más importante para mí.

¿Qué significa para usted hacer docencia en la UNAB?

Yo salí acá, pertenezco a la segunda generación y de ahí desaparecí 10 años mientras estuve trabajando. Y volver ha sido bien desafiante, divertido, porque las generaciones han cambiado. Los estilos también han cambiado desde que nosotros estudiamos.

Pero me es un lugar que lo encuentro familiar. Hay algunas personas con las cuales he compartido desde ya mi rol de docente que contribuyeron a mi formación. Entonces también ahí ha sido bien divertido pasar a ser colegas de la gente que te formó.

La vida fuera del aula

¿Tiene algún pasatiempo o hobbie que le guste hacer en su tiempo libre?

Me gusta estar mucho en la naturaleza y ojalá que esa naturaleza involucre el agua. Me gusta leer también, pero lo que más me gusta es estar en cualquier contexto natural. Mientras más verde haya, mejor.

¿Alguna comida o postre favorito?

Yo tengo una comida que creo que la comparto con mi hermano, que es algo que mi mamá nos hace desde que somos muy pequeños, que es la ensalada de fideos. Siempre nos ha gustado, le podemos poner cualquier cosa y nos recuerda mucho a nuestra familia.

¿Su libro favorito?

Mi libro favorito de la vida siempre va a ser 100 Años de Soledad. Pero cualquiera que atribuya el realismo mágico me gusta.

¿Artista o canción favorita?

Mi grupo favorito son Los Fabulosos Cadillacs y mi canción favorita de ellos es Raggapunkypartyrebelde.

Finalmente, ¿Algún sueño pendiente?

A nivel académico, yo creo que sostenerme aquí, lograr transmitir la pasión por la terapia ocupacional a los nuevos terapeutas.

Y a nivel personal, me gustaría ver a mi hijo crecer y acompañarlo lo máximo posible. Y también me gustaría envejecer en el sur, en la tranquilidad de Licán Ray, que es mi lugar favorito entre medio del agua y la naturaleza.