Ciencia y Tecnología

En Chile, el pulgón verde del duraznero aqueja a un amplio rango de cultivos, incluyendo duraznos, tomates, kiwis y cerezos, entre otras especies de importancia comercial. Una investigación liderada por la Dra. Francisca Blanco permitirá utilizar sistemas modelo que ayudarían a los agricultores nacionales a desarrollar estrategias eficaces para la eliminación de diversas enfermedades.

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Parte importante del éxito de la agricultura se debe al control adecuado de innumerables plagas, como el pulgón del duraznero, insecto que debilita los cultivos drenando la savia a través de las hojas y que puede causar grandes pérdidas económicas, tanto a nivel nacional como internacional. Un ejemplo claro de esto es el grave problema que hoy enfrenta la agricultura española, afectada por Xylella fastidiosa, una bacteria transmitida por insectos que ha provocado millones de euros en pérdidas.

Los tratamientos químicos contra las plagas no siempre son efectivos. Conscientes de ello, un equipo de investigadores del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio) se encuentra buscando soluciones alternativas. A través de su trabajo, intentan determinar qué mecanismos permiten a las plantas mejorar su sistema de defensa y seguir creciendo a pesar del daño causado por el pulgón verde, buscando ayudar en el desarrollo de estrategias eficaces para la eliminación las enfermedades provocadas por este insecto.

El ataque del insecto se realiza a través de su órgano bucal, también conocido como estilete, causando un desbalance nutricional que genera marchitamiento y reducción de la tasa de crecimiento de la planta, afectando significativamente su rendimiento. Esto se debe a que la savia es rica en azúcares, pero tiene un bajo contenido de proteínas, por lo que los pulgones deben extraer grandes cantidades para obtener las proteínas que necesitan.

Para entender mejor la biología de la planta, un equipo encabezado por la Dra. Francisca Blanco, investigadora del Centro de Biotecnología Vegetal de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y del iBio, se encuentra realizando diversas pruebas. “Entender su funcionamiento es fundamental para potenciar su respuesta defensiva y para crear estrategias efectivas de control, tanto para el pulgón verde como para los virus que este transmite”, afirma la especialista.

Con este objetivo, los científicos se encuentran identificando y analizando las estrategias que el insecto utiliza para colonizar las plantas, determinando que el pulgón altera la pared celular de la planta para generar señales volátiles que dan comienzo a la colonización. Asimismo, han concluido que la planta utiliza estos mismos cambios celulares para activar su sistema inmune.

Al respecto, la investigadora afirma que

“El pulgón verde secreta diversos elementos a la planta para, inicialmente, infestarla. La planta, a su vez, se aprovecha de esas señales iniciales para gatillar su respuesta de defensa y es esta misma señal la que el insecto utiliza para atraer a más de sus compañeros”.

Durante los últimos años los científicos han podido definir algunos mecanismos empleados por la planta para regular su respuesta inmune.

“Esto nos ha llevado a determinar puntos de control que permiten a la planta elegir de qué forma defenderse frente a factores medioambientales causantes de estrés, algo que nos acerca al desarrollo de estrategias óptimas para el control de enfermedades e infecciones ocasionadas por el pulgón verde y otras plagas”, explica la Dra. Blanco.

Fuente: iBio (Instituto Milenio de Biología Integrativa)

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