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El Tokyo Atacama Observatory (TAO), además tendrá la mejor resolución del mundo y significará una inversión de US$70 millones. Ya cuenta con varios estudios en mano que avalan la factibilidad y preferencia de que se instale en suelo nacional.

Desde 1999 un equipo de científicos japoneses, financiados por el gobierno nipón, trabaja en el proyecto del que será el telescopio infrarrojo más grande del mundo, el Tokyo Atacama Observatory (TAO). Así lo afirma Mamoru Doi, director del observatorio Kiso de la Universidad de Tokyo, quien dictó el lunes 30 de agosto una charla sobre el proyecto en la U. Andrés Bello.

El experto explica que nuestro país tiene grandes ventajas para instalar esta antena de 6,5 metros de diámetro en el Cerro Chajnantor (II Región) a más 5.000 metros de altura, más arriba incluso que el megaproyecto de radiotelescopios ALMA. “Llevamos varios años realizando estudios técnicos, por lo que sabemos que se trata de un sitio astronómico muy adecuado. La claridad del cielo de la zona es altamente favorable, la condición árida del cerro Chajnantor, el clima, la ausencia de vapor de agua y su altura”, explicó el experto.

Sin duda los mayores atractivos de TAO son la tecnología que se está utilizando para su construcción. Al tratarse de un telescopio infrarrojo los tipos de materiales que se utilizan deben ser de última generación, ya sea por las temperaturas que debe soportar y resolución de las imágenes que se necesita para su funcionamiento. Actualmente están evaluando las mejores opciones tanto tecnológicas como económicas para su construcción que se espera se termine en 2016.

De acuerdo a lo que explica el científico japonés el telescopio tendrá la mejor resolución del mundo y será el más alto del planeta. Esto le permitirá detectar con profundidad las distancias que separan las galaxias presentes en el universo, observar estrellas de baja luminosidad y varios aspectos aun desconocidos de la materia oscura. Y si se instala en Chile los beneficios serán aun mayores, ya que contribuirá al desarrollo de la astronomía local, al permitir que el 10% del tiempo total de observación sea para la comunidad nacional.

Como un adelanto de lo que será TAO, el grupo de científicos japoneses finalizó hace algunos meses el llamado “miniTAO”, un prototipo con características similares al proyecto original. Tiene un 1 metro de diámetro y también funciona en la zona infrarroja. Estará operativo a partir de octubre.

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Jimena Araya Olavarría
jimenaaraya@unab.cl

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